La Cámara de Diputados suspende al presidente del Supremo por retrasos en los procesos judiciales

LA PAZ, 14 (EUROPA PRESS)

La Cámara de Diputados de Bolivia suspendió hoy de sus funciones al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eddy Fernández, por haber retrasado los procesos judiciales correspondientes a la masacre de 67 personas ocurrida en octubre de 2003, durante el Gobierno del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, asilado en Estados Unidos.

La decisión fue tomada anoche (madrugada en España) con 62 votos a favor, correspondientes a diputados del partido de Gobierno, Movimiento al Solialismo (MAS). Apenas unos pocos legisladores de la oposición estuvieron presentes en la sesión.

Con la suspensión de Fernández, el sistema judicial boliviano entra en una etapa de crisis, cuando faltan apenas cuatro días para que comience el juicio contra los presuntos responsables de la matanza del año 2003, también conocida como el "octubre negro".

Pese a esta situación, los congresistas decidieron ampararse en la Ley Procesal para el Juicio de Altas Autoridades del Poder Judicial para acusar a Fernández por el delito de "negación o retardo de justicia" en el ejercicio de sus funciones.

Desde que el presidente Evo Morales llegó al poder en el año 2006 ha insistido en someter a juicio a los funcionarios del Gobierno de Sánchez de Lozada por estos hechos que, en su momento, fueron condenados por la comunidad internacional.

No obstante, varios de los presuntos responsables de esta matanza han salido del país. Tres ex ministros bolivianos obtuvieron esta semana asilo político en Perú, pese a que Morales exigió a su homólogo peruano, Alan García, que no los beneficiara con esa medida por tratarse de "prófugos" de la justicia, lo que ha generado una fuerte crisis en las relaciones diplomáticas bilaterales.

El diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), René Martínez, alegó que "han pasado seis años desde los hechos ocurridos y hasta la fecha Fernández no agilizó la demanda contra Sánchez de Lozada y sus ex ministros", todos ellos asilados fuera del país.

La última palabra la tendrá la Cámara Alta boliviano que en los próximos días deberá tomar una decisión definitiva sobre la suspensión del actual presidente del Supremo. No obstante, esto podría ser un obstáculo considerando que, a diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado cuenta con mayoría opositora.