La oposición georgiana se concentrará día y noche ante la Televisión Pública

  • Tiflis, 14 abr (EFE).- La oposición georgiana montó hoy un nuevo piquete de veinticuatro horas en Tiflis, esta vez frente a la sede de la Televisión Pública, para forzar la salida del presidente del país, Mijaíl Saakashvili.

La oposición georgiana se concentrará día y noche ante la Televisión Pública

La oposición georgiana se concentrará día y noche ante la Televisión Pública

Tiflis, 14 abr (EFE).- La oposición georgiana montó hoy un nuevo piquete de veinticuatro horas en Tiflis, esta vez frente a la sede de la Televisión Pública, para forzar la salida del presidente del país, Mijaíl Saakashvili.

"La Televisión Pública, financiada por el pueblo, lleva a cabo una política antipopular y no ofrece sus espacios a la oposición", denunció en un mitin frente al Parlamento el político David Gamkrelidze, quien fue rival de Saakashvili en las últimas elecciones.

A propuesta de sus dirigentes, varios centenares de militantes se dirigieron seguidamente a la sede de la Televisión Pública, donde montaron un campamento de tiendas de campaña similar al instalado la víspera ante la residencia presidencial.

Además, los manifestantes celebran cada día un multitudinario mitin en la plaza frente al Parlamento y, en esos sectores urbanos, mantienen cortadas las tres principales avenidas de Tiflis.

Las protestas en Tiflis empezaron el pasado viernes, cuando la oposición lanzó una campaña pacífica de desobediencia civil en respuesta a la negativa de Saakashvili de dimitir.

Un día antes, una alianza de diecisiete partidos opositores había iniciado una campaña nacional de protestas para lograr la salida de Saakashvili, acusado de autoritarismo y de ser reelegido mediante fraude y responsabilizado de la derrota en la guerra contra Rusia de agosto pasado.

Gamkrelidze anunció hoy que los dirigentes de las protestas han decidido repartir entre los partidos opositores la organización de las manifestaciones en la capital.

El piquete frente a la Televisión Pública está a cargo de la Alianza para Georgia, liderada por el ex embajador georgiano en la ONU Irakli Alasania, y la Oposición Unificada, dirigida por Leván Gachachiladze.

La concentración ante la residencia presidencial la organizan el Partido Conservador, el movimiento Por una Georgia Unida y el Partido del Pueblo.

El mitin frente al Parlamento corre a cargo del partido Movimiento Democrático-Georgia Unida de la ex presidenta del Legislativo Ninó Burdzhanadze, el movimiento La Vía Georgiana de la antigua titular de Exteriores Salomé Zurabishvili y la Alianza por la Libertad.

Mientras, el viceprimer ministro georgiano, Gueorgui Baramidze, confirmó a la prensa la voluntad de las autoridades de "tratar con la oposición cualquier problema que no sea la dimisión del presidente".

"La demanda de que dimita el presidente y comandante supremo de las Fuerzas Armadas es poco seria en momentos en que el país está en estado de guerra con Rusia y tiene ocupada parte de su territorio", dijo sobre las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, arrebatadas por el Ejército ruso y cuya independencia ha reconocido Moscú.

Baramidze denunció que el bloqueo de la residencia presidencial, la Televisión Pública y las avenidas adyacentes "es ilegal", pero aseguró que "las autoridades no piensan emplear la fuerza" contra los congregados.

Expresó su temor a que parte de los manifestantes, no controlados por los líderes opositores, recurra a "provocaciones" y protagonice desórdenes.

Las autoridades y parte de los ciudadanos temen la repetición de los enfrentamientos entre Policía y manifestantes de noviembre de 2007, como los que acaban de producirse en otra antigua república soviética, Moldavia, esta vez en protesta por la victoria electoral de los comunistas.

Saakashvili fue reelegido en enero de 2008 en unos comicios adelantados cuya transparencia la oposición ha cuestionado y que fueron convocados por él mismo después de declarar el estado de excepción en noviembre de 2007 debido a las protestas opositoras, que fueron reprimidas violentamente por las fuerzas del orden.