PSE cree que el tiempo de declaraciones desmesuradas de PNV ha pasado y confía en que esté "a la altura"

Pastor asegura que están "perfectamente cómodos" con el acuerdo de "mínimos democráticos" firmado con el PP, que cumplirán "lealmente"

VITORIA, 6 (EUROPA PRESS)

El portavoz parlamentario del PSE-EE, José Antonio Pastor, aseguró hoy al PNV que estar en la oposición es una forma "natural y normal de hacer política", se mostró seguro de que el momento de las declaraciones "airadas, irresponsables y desmesuradas" de los nacionalistas "ya han pasado" y esperó que estén "a la altura de la dignidad del pueblo vasco que nos ha elegido a todos".

En la sesión de investidura celebrada hoy en el Parlamento vasco, Pastor, que inició su intervención manifestando su satisfacción porque "en esta Cámara, surgida de la voluntad de los vascos, todos los parlamentarios seamos personas comprometidas con la democracia", indicó que Ibarretxe "propone la continuidad de un modo de hacer política que los socialistas consideramos completamente acabado", mientras que el candidato socialista "entiende la diversidad como un valor que debemos defender y no como una dificultad que habría que superar".

Pastor señaló que "el respeto al Estatuto y a la Ley como marco político y de convivencia es el suelo a partir del que se debe construir cualquier alternativa" y advirtió de que "fuera del Estatuto no es posible construir ninguna alternativa".

En ese sentido, censuró que "la forma de entender la política que el hoy candidato nacionalista ha demostrado durante el tiempo en que ha presidido el Gobierno vasco ha pretendido ignorar los límites que todo ejecutivo democrático tiene establecidos, despreciando en nombre de la opinión particular de unos, los principios básicos que compartimos todos".

A su juicio, "lo peor de todo ha sido que hemos tenido ejecutivos que, desde una posición minoritaria, se han permitido desautorizar el Estatuto mismo y las demás normas básicas sobre las que se sustentaba su misma existencia como órganos de Gobierno".

El portavoz socialista afirmó que Ibarretxe, "que descubrió la palabra transversalidad después del 1 de marzo", se presentó a los ciudadanos "como el adalid de un proyecto que pretendía aglutinar a todas las fuerzas nacionalistas para avanzar en la construcción de un país a la medida exacta de la mitad de los vascos y en contra de la otra mitad", y advirtió que "cuando uno se aplica a lograr sus sueños particulares en vez de hacerlo a las tareas que realmente tiene encomendadas, pasa que se distrae y no puede ser un buen gobernante" y, en su opinión, Ibarretxe "no lo ha sido".

ALTERNANCIA

Pastor destacó que hoy se inicia "una nueva etapa de cambio tranquilo, sin ninguna tragedia y sin ningún drama" y señaló que con la elección del lehendakari, se abren para los socialistas "cuatro años de oportunidad política para hacer de Euskadi un punto de encuentro en el que la pluralidad de ideas y la diversidad de sentimientos de pertenencia sean asumidos como un factor de enriquecimiento cultural, político y social".

Para Pastor, las respuestas "airadas y deslegitimadoras" que el candidato del PSE-EE ha recibido antes aún de su designación "no solo contribuyen al descrédito de quien las emite sino, lo que es peor, al de las instituciones".

El portavoz del PSE-EE insistió al PNV en que "todos los miembros de este Parlamento vamos a ser importantes y los votantes esperan de todos, de ustedes también, que ejerzan su labor con responsabilidad y con lealtad a la institución".

En cuanto al acuerdo con el PP, aseguró que "no tiene doblez, no oculta nada y no es posible encontrarle más pegas que las que cada cual quiera sacar de su imaginación, o de sus prejuicios, nunca del texto mismo". Pastor se preguntó "si alguien puede no estar de acuerdo en el respeto a la legalidad y a las reglas del juego" o con que "la sociedad vasca es plural y quiere seguir siéndolo".

El acuerdo que los socialistas vascos y los populares vascos han firmado dice también, recordó, que el Gobierno propondrá un plan de choque para hacer frente a la crisis mediante la "convocatoria urgente de los partidos, sindicatos, empresarios, cajas y cámaras de comercio".

Pastor destacó que "esto sí que es una novedad, porque durante los mandatos de Ibarretxe el diálogo social ha permanecido inédito". "No pudo ser o no se quiso que fuera, y el anterior lehendakari sabrá por qué, pero el resultado es bien visible y en los próximos días los sindicatos del entorno nacionalista promoverán una huelga que no sabemos si es contra el Gobierno que aún no existe o es, por el contrario, una protesta a título póstumo contra el Gobierno que entonces ya no existirá", subrayó.

Tras asegurar que el Gobierno de Patxi López "encontrará más receptividad de la que algunos creen", reconoció que "en ese diálogo social, seguramente no todo el mundo nos dará siempre la razón en todo, algo lógico en cualquier diálogo y que era el verdadero obstáculo que el anterior Gobierno no estaba dispuesto a enfrentar y el motivo por el que nunca se estrenó diálogo social alguno".

Este diálogo, remarcó, lo ejercerán también con el Gobierno de España para "conseguir la transferencia de medios para las políticas activas de empleo, importantes siempre, pero más aún en estos momentos de crisis". No obstante, advirtió de que "no vamos a hacer es vincular esta transferencia, ni ninguna otra, a reclamaciones imposibles, insolidarias e ilegales como la ruptura de la caja de la Seguridad Social, porque en materia de pensiones la solidaridad la estamos recibiendo nosotros de los demás españoles".

Pastor aseguró que el acuerdo de PSE-EE y PP "no tiene nada de frentista, ni de excluyente, ni menos aún de revanchista", sino que "es algo tan simple como poner en claro lo que lamentablemente hasta ahora se ha querido emborronar o confundir".

COMODOS

Pastor aseguró que este acuerdo de "mínimos democráticos, en el que los socialistas estamos perfectamente cómodos y que por supuesto cumpliremos lealmente, no es un programa de Gobierno", sino que "únicamente pretende recuperar una normalidad democrática e institucional que durante años se ha querido ignorar o despreciar, lo que no es poca cosa".

Según manifestó, los socialistas quieren proponen "la formación de un gobierno de izquierda, presidido por un lehendakari de izquierda para desarrollar desde las instituciones una política progresista, que no solo atienda los verdaderos problemas de la sociedad vasca sino que, además, lo haga con la vista puesta en las personas y colectivos que más sufren las consecuencias de la crisis que padecemos".

Pastor reafirmó el compromiso que el Gobierno de Patxi López va a adoptar con la lucha contra el terrorismo y aseguró que "todos los instrumentos del Estado de Derecho y todas las herramientas de la democracia van a ponerse al servicio de la recuperación de la libertad en Euskadi, porque ETA sigue siendo una amenaza, nunca indiscriminada, directa para la vida cotidiana de muchos miles de vascos pero también lo es para todo el resto de ciudadanos que quieren vivir, pensar y optar libremente en una democracia".

A su juicio, la "deslegitimación política y social de los terroristas y de quienes les apoyan es una tarea imprescindible que nos corresponde llevar adelante a todos los demócratas pero también nos va a tocar, cuando esta pesadilla termine, reparar las heridas que décadas de terrorismo han dejado en Euskadi".

Pastor aseguró que el PSE-EE se compromete a trabajar "para que Euskadi mejore" y afirmó que Euskadi "necesita otro lehendakari, que gobierne para todos los vascos, que reconstruya los acuerdos básicos, que escuche, que procure la estabilidad y la seguridad, que sea realista, que demuestre su simpatía y su solidaridad con los que sufren persecución por parte del nacionalismo terrorista, y, en definitiva, que sea el primer referente ético para recuperar nuestra salud como pueblo".