Rajoy se muestra en La Mancha como El Quijote que dará la batalla a la crisis

  • Villacañas (Toledo), 24 abr (EFE).- Igual que Don Quijote ante Dulcinea, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha recorrido hoy los campos de Castilla para mostrarse a los manchegos como el hombre que sabe cómo "dar la batalla" a la crisis y "salir de ésta".

Rajoy se muestra en La Mancha como El Quijote que dará la batalla a la crisis

Rajoy se muestra en La Mancha como El Quijote que dará la batalla a la crisis

Villacañas (Toledo), 24 abr (EFE).- Igual que Don Quijote ante Dulcinea, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha recorrido hoy los campos de Castilla para mostrarse a los manchegos como el hombre que sabe cómo "dar la batalla" a la crisis y "salir de ésta".

Cuatro pueblos especialmente afectados por la situación económica ha conocido hoy Rajoy, siempre acompañado por la secretaria general del PP y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal.

En el día en que la tasa de paro se ha situado por encima del 17 por ciento y el número de parados por encima de los cuatro millones de personas, el líder del PP, en esa estrategia patentada en Galicia que tan buenos resultados le dio, se ha acercado a los "problemas de la gente", como a él le gusta decir, y más en una tierra en la que los efectos de la crisis se hacen notar.

Envalentonado y quijotesco, seguramente por las buenas expectativas electorales que maneja el PP, y sin una alusión al caso "Gürtel", Rajoy ha visitado Villarrobledo, donde el sector vinícola, del que depende gran parte de la población, se encuentra resentido, y luego, Las Pedroñeras, un municipio de más de 6.000 habitantes que tiene en el ajo su gran recurso económico, ahora dañado.

La competencia del ajo chino y el coste en el que se ha instalado el producto propio han llevado a la industria de esta localidad conquense a una situación más que difícil, con un stock imposible de eliminar y con centenares de familiares al filo de la insolvencia.

Tras pasear por la cooperativa de ajos de la ciudad y entregar nuevos carnés de militantes a una decena de ciudadanos, Rajoy se ha desplazado a El Toboso para conocer el Museo Cervantes, leer el comienzo del capitulo 9 de El Quijote de La Mancha -la lucha entre el vizcaíno y Don Quijote- y recibir una placa de honor de la ciudad de Dulcinea en la que rezaba: "En un lugar de La Mancha...".

En Villacañas, última parada del viaje, Rajoy se ha dado un baño de masas y de optimismo.

En un municipio en el que la madera es la industria matriz, pero que con la caída de la construcción está dejando sin trabajo a muchos ciudadanos, el líder del PP, como antes en Las Pedroñeras, se ha expuesto como el hombre que sabrá salir de la crisis, para lo que es necesario llegar al Palacio de La Moncloa, y así, ha pedido la implicación de todos y contribuir a que "Zapatero haga las maletas".

Le han recibido entre aplausos más que entusiastas, le han gritado "presidente" una y otra vez y hasta ha recordado sus tiempos de protagonista televisivo, pues un niño de unos ocho años, sin ningún complejo, ha interrumpido su intervención y le ha dicho: "Tengo una pregunta para usted, Rajoy". Y la ha leído: "¿Cómo se puede salir de la crisis?".

El presidente del PP ha repetido su receta, austeridad y confianza, y ha terminado así: "Y a estudiar muchacho, a estudiar mucho, que luego la vida viene como viene; saca un buen trabajo, que tus padres quieren que seas más listo que ellos y tienes que quedar bien con tus padres. Estudia, pues cuanto mejor te vaya en la vida, mejor le irá al país".

Siempre a petición de los asistentes, se ha permitido hablar hasta del Ayuntamiento de Sevilla, en manos del PSOE y de IU: "Su única aportación a la crisis es dar una calle a Pilar Bardem".

Y tan eufórica como Rajoy se ha mostrado María Dolores de Cospedal. Le han gritado "presidenta" varias veces y "guapa" otras tantas, y ella ha respondido: "Guapos vosotros".