Obama acude en relación de "igualdad" en su presentación ante los líderes

  • Washington, 13 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, promete presentar a la V Cumbre de las Américas una relación de "igualdad" con el resto de los países del continente, en la que será su presentación ante los mandatarios latinoamericanos.

Obama acude en relación de "igualdad" en su presentación ante los líderes

Obama acude en relación de "igualdad" en su presentación ante los líderes

Washington, 13 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, promete presentar a la V Cumbre de las Américas una relación de "igualdad" con el resto de los países del continente, en la que será su presentación ante los mandatarios latinoamericanos.

Desde su victoria en las elecciones presidenciales, Obama ha asegurado que su Gobierno abrirá una nueva relación con América Latina, y ahora le toca demostrarlo.

Como en las diferentes cumbres a las que asistió a principios de mes en Europa, el presidente estadounidense se verá las caras en Trinidad y Tobago los días 18 y 19 de abril con unos líderes que van a tomarle la medida.

De momento, tiene ganado mucho con el sólo hecho de no ser su predecesor, George W. Bush, muy impopular en la región.

Su Gobierno ya ha querido marcar la diferencia con el anterior y asegura que la gran prioridad en la Cumbre de las Américas será mantener una relación de "igualdad" y de respeto con el resto de los líderes y no dictar a los demás lo que deben hacer.

Al mismo tiempo, la crisis económica mundial será uno de los ejes de las propuestas estadounidenses. EEUU, según ha anticipado el Departamento de Estado, quiere centrarse sobre todo en evitar que los problemas económicos lleguen a las economías emergentes en la región.

El secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, declaró recientemente que EEUU acude a la cumbre no con la idea de imponer políticas sino de "ayudar a poder desarrollar esas políticas".

Y el embajador de EEUU ante la Cumbre, Jeff Davidow, afirmó que Obama llegará a la reunión con un "espíritu de igualdad" y percibe el encuentro como "una oportunidad de reunirse con los líderes, intercambiar ideas y escuchar" a partir de una posición respetuosa hacia todos sus pares.

Obama se ha pronunciado en términos similares. Desde la transición ha querido enviar un mensaje a la región de que no será la eterna olvidada al mantener su primera reunión con un mandatario internacional con el presidente mexicano, Felipe Calderón, antes incluso de su investidura.

También se ha reunido ya con el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, para tratar asuntos como la economía o la cooperación sobre el cambio climático. Lula le pidió también una aproximación a Venezuela, Cuba y Bolivia.

Antes de llegar a Trinidad, Obama pasará también por México, para abordar asuntos como la cooperación en la lucha contra el narcotráfico o el comercio.

Tanto su vicepresidente, Joe Biden, como su secretaria de Estado, Hillary Clinton, han viajado recientemente por América Latina con la misión, sobre todo, de escuchar las opiniones de los líderes de cara a la cumbre.

En el continente, las propuestas de Obama hasta ahora han generado reacciones mixtas. El presidente es muy popular y, según recordaba el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, recientemente, los mandatarios latinoamericanos quieren contar con unos minutos de su tiempo.

Pero persisten las dudas sobre las perspectivas y el valor de una mayor cooperación con Estados Unidos. El propio Lula se refirió despectivamente a una crisis económica mundial causada por "gente blanca de ojos azules".

Lo que parece descartado es que se repitan las escenas de hace casi cuatro años, cuando los desencuentros entre Bush y algunos líderes latinoamericanos protagonizaron la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata (Argentina) en noviembre de 2005.

Aunque líderes como el venezolano Hugo Chávez se han mostrado cuando menos escépticos sobre las posiciones de Obama, la animosidad dista mucho de los tiempos en que ese mandatario calificaba a Bush de "diablo".

Aun así, a juicio de los expertos, la gran duda para esta reunión será si los líderes pueden mantener un diálogo productivo sobre los desafíos regionales, comenzando por la crisis económica.

Si lo consiguen, consideran los analistas, habrán sentado las bases para esa nueva relación de respeto e igualdad que Obama promete.