Obama gana la operación de imagen de la Cumbre de las Américas

  • Washington, 20 abr (EFE).- La V Cumbre de las Américas, que concluyó ayer en Trinidad y Tobago, fue en opinión de analistas y medios estadounidenses "un éxito" para el presidente Barack Obama, que deberá demostrar ahora si está dispuesto a invertir capital político y recursos en la región.

Obama gana la operación de imagen de la Cumbre de las Américas

Obama gana la operación de imagen de la Cumbre de las Américas

Washington, 20 abr (EFE).- La V Cumbre de las Américas, que concluyó ayer en Trinidad y Tobago, fue en opinión de analistas y medios estadounidenses "un éxito" para el presidente Barack Obama, que deberá demostrar ahora si está dispuesto a invertir capital político y recursos en la región.

El presidente de EE.UU. desplegó lo que los expertos consultados por Efe describieron hoy como una "efectiva operación de imagen", que sienta las bases para un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y sus vecinos del sur.

"Fue indiscutiblemente un encuentro muy positivo para Obama, que dejó una buena impresión y demostró que está dispuesto a escuchar y no impartir lecciones", apuntó Michael Shifter, del Diálogo Interamericano en Washington.

La cumbre, que arrancó en 1994 con el objetivo de impulsar la integración comercial en la región, se quedó vacía de contenido durante la última cita en Mar del Plata (Argentina) del 2005, cuando quedó patente el fracaso de los esfuerzos para crear el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Sin un objetivo común de fondo y con un nuevo inquilino en la Casa Blanca distinto a su polémico predecesor, George W. Bush, las expectativas se concentraron en Trinidad y Tobago en el debut de Obama. Y el presidente salió bien parado.

"El principal logro de esta cumbre fue el gran cambio de imagen de EE.UU. en América Latina, algo que pese a no ser tangible es de una importancia vital", dijo Tim Gindling, de la Universidad de Maryland.

En su opinión, si Washington logra sacudirse la fama de arrogante que le precede, logrará impulsar políticas de interés para EE.UU. y América Latina como la coordinación económica para hacer frente a la actual crisis y la promoción del libre comercio y la democracia.

"Además", subrayó Gindling, "el talante más dialogante de Obama resta legitimidad a voces como la del presidente venezolano, Hugo Chávez", quien se mostró, por lo demás, dispuesto a colaborar con el nuevo líder de la potencia del norte.

Venezuela y Cuba eran las dos patatas calientes de la cumbre de Puerto Príncipe y Obama supo, en opinión de los expertos, torear bien en ambos frentes.

Esos y otros motivos llevan a Jeffrey Schott, del Instituto Peterson en Washington, a insistir en que los que dicen que no se logró nada en la reunión de Puerto Príncipe se equivocan.

"Es cierto que la declaración final, en la que ni siquiera hubo unanimidad, no va muy allá, pero el hecho de que se haya reabierto un diálogo cerrado desde hace tiempo entre los países de la región y entre la región y Washington es un gran logro", afirmó Schott.

Pese a arrancar con buen pie, nadie echa todavía las campanas al vuelo y la mayoría de analistas insiste en que queda por ver si Washington acompañará las buenas palabras de actos concretos.

El que las prioridades de Washington apunten a otras partes del mundo como Afganistán o Pakistán y la fuerte crisis económica doméstica que desangra las arcas del endeudado país siembran dudas sobre la capacidad de EE.UU. para involucrarse de lleno en la región.

Patrice Franko, directora del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Colby, en Maine, se proclama abiertamente escéptica sobre el seguimiento que EE.UU. dará a la cumbre.

Franko llama la atención, por ejemplo, sobre el hecho de que la nueva Administración estadounidense no haya realizado un nuevo nombramiento político para la región en el Departamento de Estado y haya optado por mantener, al menos de momento, a Thomas Shannon.

"No tengo claro que las palabras se vayan a materializar en acciones concretas", indicó Franko, quien destacó que la gran pregunta ahora es si Obama está dispuesto a invertir capital político en la zona.

La experta cree que por el momento no hay una respuesta clara a esa pregunta, aunque indicó que la grave situación de violencia en México podría obligar a la Casa Blanca a prestar más atención a un continente al que ha descuidado.