Obama ve la cumbre "histórica" por el nivel de los retos y lamenta que se confundiera "debate por división"

Obama ve la cumbre "histórica" por el nivel de los retos y lamenta que se confundiera "debate por división"

Obama ve la cumbre "histórica" por el nivel de los retos y lamenta que se confundiera "debate por división"

LONDRES, 2 (Europa Press, Eva Martínez)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, consideró hoy la cumbre del G-20 celebrada en Londres "histórica en todos los sentidos", tanto por el "nivel de los retos, como por la magnitud de la respuesta", y lamentó la "confusión" que dio por "división" entre los socios y políticas de bloque lo que calificó de "debate abierto".

En la rueda de prensa que ofreció al término de la reunión, que se retrasó una hora, Obama admitió la gravedad de la crisis financiera: "El desafío está claro, la economía global se está hundiendo", pero valoró el paquete de medidas aprobado esta jornada, incluso pese a que finalmente no incluyó su apuesta por aprobar nuevos estímulos fiscales.

El mandatario norteamericano se centró en los consensos alcanzados en materia de regulación internacional y destacó que el G-20 "ha trabajo más unido de lo que el mundo lo había hecho nunca antes". "Aprendimos lecciones de la historia, sé que en los días previos algunos confundieron con división lo que era un debate abierto", subrayó, como en su opinión prueban las conclusiones "sin precedentes" adoptadas finalmente en esta reunión.

En este sentido, asumió que los gobernantes "le deben a los ciudadanos actuar con sentido de urgencia", una expresión ya empleada en su primera comparecencia en la capital británica y por la que, tras casi cinco horas de debate de hoy y tres almuerzos compartidos, ha permitido a la comunidad internacional en su conjunto "trabajar más unida que nunca antes". "Hemos respondido con acciones sin precedentes", revindicó.

Así, frente a la política de bloques con la que los socios se habrían presentado esta mañana, encabezados por el eje franco-alemán y su negativa a mayores estímulos y las exigencias de medidas "concretas", frente a la apuesta por aumentar el gasto público que él mismo defendían, Obama admitió que hubo aspectos en los que "no hizo falta ningún sacrificio", pero otros requirieron de una profunda negociación.

ÁREAS EN LAS QUE TRABAJAR MÁS

Sin embargo, como base, declaró que el documento aprobado no tiene antecedentes en materia de "restauración de confianza" en la economía internacional, si bien reconoció que hay "algunas áreas en las que era necesario actuar". "Pero preferiría no precisar cuáles", aseveró, puesto que las conclusiones representan un trabajo "colectivo".

Aún así, tras las advertencias de dirigentes como el francés Nicolás Sarkozy, que había amenazado con abandonar la negociación de no detectar compromisos "concretos", el mandatario norteamericano rebajó tensiones al recordar que "cada país tiene su punto" y "cosas que considera no negociables". "Pero más importante es acomodar posiciones para lograr consensos", aseveró, tras lo que destacó el carácter "histórico de la coordinación lograda hoy".

En su opinión, tan sólo una década atrás habría sido "de locos" imaginar a los líderes de países como China, Rusia, Brasil --"y un presidente de Estados Unidos llamado Obama", ironizó-- "negociando en nombre de arreglar la economía global". Una posición que hace que "el test fuese mucho mayor", al igual que su "gran apreciación" por el trabajo que reconoció al anfitrión de la cumbre, el primer ministro británico, Gordon Brown.

ORGULLO

Por todo, se confesó "muy orgulloso de todo lo hecho", si bien aclaró que "no es suficiente", puesto que, a partir de las bases promovidas hoy, "cada uno en su país tendrá que tomar decisiones individuales" que, según recordó, "serán vitales" para la creación del empleo, para garantizar el rechazo al proteccionismo: "La historia nos enseña que no es la respuesta en una recesión" y para recuperar la senda de crecimiento.

En este contexto, los líderes han quedado de verse nuevamente antes de que acabe el año en Nueva York, aprovechando la Asamblea General de la ONU, para analizar el alcance de las medidas adoptadas, especialmente en materia de reforma del "fallido" sistema de regulación, que verá una reestructuración integral para "prevenir futuras crisis, ampliar la supervisión" y restringir espacios para modalidades como los fondos de inversión riesgo.

Al respecto, Obama recordó que "esto es sólo el principio, no se soluciona todo en una reunión, ni en dos", por lo que apeló a seguir trabajando en un foro en el que "el acuerdo no es nunca fácil". "Por eso tenemos que seguir comprometidos en el respeto a todos los puntos de vista, que es lo que ha permitido el progreso en los últimos meses", aseveró, para apelar a continuación a una "nueva era de responsabilidad" como la que invocó en Estados Unidos, pero que "no debe acabar en nuestras fronteras". "Llevará tiempo, pero seguro que podremos reconstruir la prosperidad", concluyó.