Benedicto XVI defiende en Tel Aviv que israelíes y palestinos vivan "en paz" en una patria "propia"

El Papa pide que los peregrinos de las tres religiones puedan acceder a sus lugares sagrados en Jerusalén

TEL AVIV, 11 (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Darío Chimeno)

El Papa Benedicto XVI llegó hoy al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv donde, tras ser recibido por los principales dirigentes israelíes, pidió a los dirigentes de Oriente Próximo que hagan "todo lo posible" para hallar "una solución justa a las enormes dificultades" y para que los pueblos israelí y palestino "puedan vivir en paz en una patria que sea la propia, dentro de unos confines seguros e internacionalmente reconocidos".

El Papa fue recibido esta mañana en el aeropuerto de Ben Gurión por el presidente de Israel, Simón Peres, y por el primer ministro de este país, Benjamín Netanyahu. En su primer discurso, Benedicto XVI habló de paz y "suplicó" a los responsables que busquen los caminos para encontrarla: "La esperanza de numerosos hombre, mujeres y niños por un futuro más seguro y más estable dependen del éxito de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos", afirmó.

"En unión con todos los hombres de buena voluntad, suplico a cuantos están investidos de autoridad que inicien todos los caminos posibles para llegar a una solución justa a las enormes dificultades, para que ambos pueblos puedan vivir en paz en una patria que sea la propia, dentro de unos confines seguros e internacionalmente reconocidos", prosiguió. "A tal propósito, espero y rezo que pronto se pueda crear un clima de mayor confianza", agregó.

En su discurso, el Papa dedicó un recuerdo a las víctimas del Holocausto (que mencionó con la expresión hebrea, la 'Shoah') y condenó el antisemitismo, cuya "repugnante cabeza" sigue presente en "muchas partes del mundo". Asimsmo, el Santo Padre se refirió al "respeto por la libertad y la dignidad de cada ser humano, que cristianos, musulmanes y judíos creen igualmente ser creado por un Dios benevolente y destinado a la vida eterna".

JERUSALÉN

El Papa defendió también la libertad religiosa para todos los "peregrinos a los lugares santos" de Jerusalén, en un país donde las autoridades políticas imponen muchas veces restricciones. En ese sentido pidió que los peregrinos de las tres religiones "puedan acceder libremente y sin restricciones, participar en todas las ceremonias religiosas y promover un digno mantenimiento de los edificios de culto que están en estos santos espacios".

"Una cosa que las tres grandes religiones monoteístas tienen en común es su especial veneración a la ciudad santa", afirmó en referencia a los lugares santos del Islam, el Cristianismo y el Judaísmo en Jerusalén. "Es mi más ferviente deseo que todos los peregrinos de los lugares sagrados puedan acceder a ellos libremente y sin restricciones", añadió.

Israel controla Jerusalén desde la guerra de 1967. Su anexión de Jerusalén Este, que incluye la Ciudad Vieja con sus numerosos santuarios, no cuenta con reconocimiento internacional. Israel asegura que todo el mundo tiene acceso libre, pero muchos árabes musulmanes y cristianos han denunciado que los controles de seguridad israelíes les impiden acceder adecuadamente a los lugares sagrados.

Tras la ceremonia de bienvenida, se trasladó en helicóptero a la residencia del alcalde de Jerusalén, donde fue recibido por éste, Nir Barkat, y por más de treinta niños y niñas que corearon su nombre y la palabra "benvenuto". El Papa saludó a varios de los niños y poco después se montó en el coche para acercarse a la Nunciatura para comer y descansar un poco antes de la actividad de la tarde, que será recibido por el Presidente de Israel en el Palacio Presidencial, para acercarse después a la tener un encuentro interreligioso en el Auditorio de Notre Dame.