Berlusconi asegura que no perderá la simpatía de los católicos a pesar de su divorcio

Un cardenal de la Curia Romana tilda el comportamiento de Berlusconi de "extraño y fuera de tono"

ROMA, 6 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, se mostró confiado en que no perderá la simpatía de los católicos a pesar del escándalo que está provocando en Italia su próximo divorcio, con el que se separará de su segunda esposa, Verónica Lario.

En declaraciones al programa de la televisión pública italiana (RAI) 'Porta a porta', Berlusconi aseguró que cuando todo se resuelva y la verdad salga a la luz, mejorarán incluso sus relaciones con el Vaticano, "que nunca han sido tan buenas" como ahora, aseguró.

Sin embargo, la tormenta mediática que ha desencadenado la noticia de su divorcio ha abierto muchos interrogantes en el mundo católico sobre el modo en que ambos están llevando la cuestión.

Ayer fue el diario de los obispos, 'Avvenire', el que criticó al premier italiano por su falta de "sobriedad" y por haber convertido un tema íntimo y privado en una "telenovela" pública y una cuestión política.

Por su parte, el cardenal y presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, el alemán Walter Kasper, arremetió hoy contra el comportamiento de Berlusconi asegurando que "la seriedad y la sobriedad deberían ser las unidades de medida fundamentales para todos, pero sobre todo para un jefe de gobierno".

En una entrevista al diario italiano 'La Stampa', Kasper aseguró que el comportamiento de Berlusconi "es extraño y fuera de tono" ya que un tema tan delicado como el divorcio "no se puede convertir en un espectáculo que presentar ante los focos". "Disputas públicas para separarse son un sufrimiento suplementario y un mal ejemplo, sobre todo para las capas más jóvenes de la población", añadió el purpurado vaticano.

En Italia, la cuestión sobre el divorcio del primer ministro está estos días en la boca de todos. Tanto es así, que algún ciudadano se atrevió esta mañana a gritar 'viva Veronica' justo cuando Berlusconi se disponía a entrar en el Ayuntamiento de Roma para un acto público.

Por su parte, la oposición volvió a contestar a las acusaciones de 'Il Cavaliere', que detrás de la actuación de su mujer ve un complot político para perjudicarle de cara a las elecciones europeas.

"Basta ya con la teoría de los complots", reclamó anoche, el líder del Partido Demócrata (PD), Dario Franceschini, en declaraciones a la RAI. Según Franceschini, Berlusconi se ha ganado lo que le está pasando por "haber hecho de su vida un reality show", basado en "el macho, las mujeres y el dinero".

El líder de Italia de los Valores (IdV), otro de los partidos de la oposición, Antonio Di Pietro, fue más allá y consideró que las cuestiones privadas de Berlusconi podrían estar saliendo ahora a la luz pública "para desviar la atención de los verdaderos problemas del país".