Bruselas concede a Francia 109,4 millones por el temporal Klaus y a España nada porque no pidió ayudas

BRUSELAS, 29 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea propuso hoy conceder a Francia 109,4 millones de euros del Fondo de Solidaridad para hacer frente a los daños materiales causados por el temporal Klaus, que afectó al sudoeste del país en enero de este año. España, donde el temporal también causó graves daños, no recibirá ninguna ayuda de la UE porque no la ha pedido, según explicó el portavoz de Política Regional, Dennis Abbott.

España y Francia anunciaron en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del 26 de enero, poco después del temporal, su intención de pedir la asistencia del Fondo de Solidaridad. El secretario de Estado de Asuntos Europeos, Diego López Garrido, acordó entonces con su homólogo francés, Bruno Le Maire, que París y Madrid se apoyarían mutuamente en sus respectivas peticiones para movilizar la solidaridad europea.

Sin embargo, las autoridades españolas no han presentado ninguna solicitud formal de ayudas y ahora ya no pueden hacerlo porque ya ha vencido el plazo de diez semanas a partir de la fecha de la catástrofe que establece el Fondo de Solidaridad, según explicó el portavoz. Aclaró además que las reglas del Fondo no permiten que dos países presenten una petición conjunta.

Las autoridades francesas presentaron su solicitud de ayudas el pasado dos de abril. En ella se señala que los daños directos causados por el temporal Klaus ascienden a 3.800 millones de euros, por encima del umbral que permite activar el Fondo. El temporal afectó en Francia en particular al sector forestal (más del 60% de los daños), así como a empresas y domicilios privados (25%). También tuvo repercusiones sobre las infraestructuras (transporte, electricidad, agua y telecomunicaciones) y sobre el sector agrícola. 12 personas murieron y 400 resultaron heridas.

El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, explicó que esta ayuda es una expresión de "la solidaridad del conjunto de los Estados miembros hacia Francia" y demuestra "una de las razones de ser de la UE".

La ayuda de 109,4 millones de euros a Francia debe todavía ser aprobada por los Veintisiete y por la Eurocámara, que constituyen la autoridad presupuestaria de la UE. Servirá para cubrir los gastos de las medidas de emergencia adoptadas frente a Klaus, como las operaciones de limpieza, la limpieza de las zonas dañadas y la reparación de infraestructuras.

En España, el temporal, además de importantes daños materiales, se cobró 13 víctimas, entre ellas 4 niños.

El Fondo de Solidaridad de la UE fue creado a raíz de las inundaciones que en el verano de 2002 afectaron el centro de Europa y concede ayuda de emergencia a los Estados miembros o Estados en vías de adhesión que han sufrido catástrofes naturales graves. El país afectado debe cursar una petición que documente la estimación de los costes de emergencia que es examinada por la Comisión Europea. Una vez que Bruselas hace una propuesta, la ayuda debe ser aprobada también por los Veintisiete y la Eurocámara.

El fondo, dotado con un presupuesto de 1.000 millones de euros al año, puede ser activado cuando una catástrofe natural cause en un Estado daños superiores a 3.000 millones de euros o que representen más del 0,6 % de la renta nacional bruta. También se moviliza para catástrofes regionales que causen daños inferiores al umbral nacional del 0,6 %, si afectan a la mayoría de la población de la región siniestrada y tienen repercusiones graves y permanentes en las condiciones de vida y la estabilidad económica de dicha región.

El dinero del Fondo de Solidaridad va dirigido a compensar al Estado afectado por operaciones urgentes destinadas a reparar daños no asegurables como restablecimiento inmediato del funcionamiento de las infraestructuras y el equipamiento en los sectores de la energía, el agua potable, las aguas residuales, las telecomunicaciones, los transportes, la sanidad y la enseñanza; facilitación de alojamientos provisionales y financiación de servicios de auxilio destinados a las necesidades inmediatas de la población afectada; o limpieza inmediata de las zonas siniestradas.

El Estado miembro que quiera pedir una ayuda tiene un plazo de diez semanas a partir de la fecha de la catástrofe para presentar la solicitud en Bruselas. Debe comunicar toda la información disponible sobre los daños totales causados por la catástrofe y sus repercusiones en la población y la economía, la estimación del coste de las operaciones previstas y si cuenta con otras fuentes de financiación nacional, comunitaria o internacional.