EE con el PNV

Cree un "infantilismo iconoclasta" el "afán simbólico de cambiar el juramento" y que hay que estar "vigilante" ante el nuevo Gobierno

BILBAO, 11 (EUROPA PRESS)

El ex lehendakari Carlos Garaikoetxea consideró hoy que, "desde una perspectiva española", parecía "más inteligente" un pacto de los socialistas vascos con el PNV y afirmó que el acuerdo del PSE-EE con el PP es "absolutamente incoherente con la prédica constante de transversalidad" del Partido Socialista.

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Garaikoetxea insistió en que, "desde una perspectiva española nos parecía más inteligente eso que históricamente se ha venido pretendiendo desde Madrid, una asociación con el PNV, entre otras cosas, para 'moderar al PNV'", pero añadió que, quizás con el pacto PSE-PP "se ha confirmado que no siempre se lleva la política más inteligente en Madrid".

En ese sentido, dijo que no le parece "inteligente el acuerdo con el PP" y lo consideró "absolutamente incoherente con la prédica constante que ha tenido el Partido Socialista durante los últimos años y desde siempre, propugnando, sobre todo allá donde les interesa y son minoría, gobiernos trasversales", por lo que "los que creemos en la buena fe de esas prédicas pensábamos que era más probable ese acuerdo entre PNV y PSE".

Garaikoetxea expresó su respeto y cortesía al nuevo Gobierno vasco para "esperar a ver si se concretan las buenas palabras en hechos y juzgar entonces". No obstante, afirmó que, "en lógica, el asunto es muy complicado". "Viendo cómo andan el PP y el PSOE a lo largo y ancho de España, pensar que sus contradicciones no van a aflorar aquí y que cada vez que haya que dar respuesta a los problemas de la sociedad que son bien agudos y de caracter socioeconómico principalmente, no sé en que se va a poder concretar esa amistad", añadió.

A su juicio, hay que estar "vigilante, como siempre que se constituye un gobierno" y, quizás, en este momento, "por circunstancias especialísimas más", pero "hay que estar porque es un acuerdo" el de PSE-EE y PP "en términos muy generales".

Garaikoetxea insistió en que "mientras no se llegue a acciones concretas va a ser muy difícil saber qué es lo que piensa hacer este gobierno, porque no hay un programa con la menor concreción entre lo que se ha acordado por el PSE y PP".

"PUNTOS SENSIBLES"

Garaikoetxea consideró que, en la gestión del nuevo Gobierno vasco, hay "puntos sensibles" en educación, euskera y todo lo que concierne a "conciencia colectiva de este pueblo". En ese sentido, señaló que "la supresión de la palabra pueblo en el juramente es altamente significativa" porque "en el juramento que empleamos algunos tratando de respetar la tradición que tienen todos los pueblos y la nuestra había una referencia a los representantes del pueblo, de manera que no era una alusión mítica y despectiva hacia la ciudadanía".

Además, señaló que "lo que se ha querido es dejar significativamente claro que la palabra pueblo se borra, porque la palabra pueblo tiene unas connotaciones y unas consecuencias respecto a sus derechos proclamados por las Naciones Unidas y los pactos de 1966 muy claras, relacionados con su derecho a decidir su futuro y el propio derecho de autodeterminación".

Para Garaikoetxea, es "curioso" que un partido como el Partido Socialista, "que sus órganos siguen llamándose nacionales vascos y que llevan un poco secreta y vergonzantemente ese apelativo, se estén preocupando de que hoy no se hable ya no sólo de nación, sino de pueblo".

"Todo esto induce a la preocupación, a la sospecha legítima y lógica, de que todo aquello que signifique alusión a los rasgos culturales, diferenciales, de nuestra condición de pueblo, el idioma, la educación, todo lo que incide en la conciencia colectiva de un pueblo, va a ser seguramente muy afectados", advirtió.

TOMA DE POSESIÓN

El ex lehendakari se refirió también a las declaraciones del secretario general del PSE-EE de Vizcaya, José Antonio Pastor, quien aseguró el pasado jueves que con la toma de posesión como lehendakari de Patxi López se completaba la transición en Euskadi y España y consideró que "fue una ocurrencia, una de esas frases redondas que se pretenden decir, pero que carecen de sentido".

En su opinión, la toma de posesión como lehendakari de Patxi López en Gernika fue un acto "cargado de sensaciones contradictorias, unos más o menos entristecidos y otros exultantes". También calificó de "infantilismo iconoclasta ese afán simbólico de cambiar el juramento", sustituyendo "una biblia de cierto valor arqueológico entre otras cosas, uno de los primeros ejemplares en euskera", o suprimiendo "signos incluso menos marcadamente religiosos que los que emplean en Madrid para jurar sus cargos los ministros".

"Esa exhibición de laicidad, mientras los más laicos y los más incluso ateos de Inglaterra cantan el 'Dios Salve a la Reina' en un país de tradición tan democrática y tan laica como el Estado español me parece infantilismo", reiteró, para señalar que "cuando todavía no se pueden exhibir otras concreciones en las intenciones de gobierno, a veces se recurre a simbolismos manidos".

En cuanto a la retirada del lehendakari Juan José Ibarretxe de la política, Garaikoetxea dijo comprender "la discreción y el mutismo hasta el momento en que decidió anunciarlo" y explicó que "lo esperaba y no lo esperaba, tenía mis dudas, pero no me ha sorprendido porque yo que he vivido 25 años de política muy dura y he aguantado 25 años no me sorprende que alguien al cabo de diez o doce años piense que ha cumplido su papel".

POLO SOBERANISTA

Por otro lado, Garaikoetxea consideró posible la configuración de un polo soberanista con la participación de EA, pero señaló que tiene que haber una condiciones "muy claras", como son "una condición previa y fundamental que es la de los derechos humanos y la no violencia", así como que "no haya esos extremismos en los planteamientos ideológicos cuando se pretende hacer un polo amplio".

En ese sentido, precisó que "no se trata de ir contra el PNV", sino de que se forme "una mayoría abertzale en este país". "Si hay un núcleo que configura inicialmente ese polo con unas connotaciones de progresismo y soberanismo, que tenga la fuerza atractiva hacia ese alma soberanista que también existe en el PNV y que no prevalezca en él, precisamente, esa otra alma de la que se habla, que es la más autonomista o regionalista".

SITUACIÓN INTERNA

En cuanto a la situación interna de EA, Garaikoetxea consideró que, además de ser "complicada", es un momento "que ha tenido un caracter muy coyuntural, porque la referencia de las últimas elecciones está plagada de caracteres excepcionales". "Nuestra identificación en un gobierno de coalición, con el lehendakari Ibarretxe, fue tal que se había interiorizado que era casi nuestro candidato y yo sé de muchísima gente de EA que dijo vamos a votar a nuestro lehendakari", explicó, para añadir que, a parte de esto, estaban "nuestro propios errores internos".

Por todo ello, consideró que la referencia de EA está "en la última legislatura de 1998-2002 en que concurrimos con su propio proyecto claramente diferenciado y estuvimos en la cota de los 107.000 votos", frente a los 38.000 votos en las últimas elecciones.

Garaikoetxea indicó que "una coalición puede ser en aras del interés nacional muy recomendable en un momento dado", pero, advirtió, "conlleva una erosión muy fuerte en la señas de identidad de un partido y puede conducir a una gran confusión en el electorado". Por ello, afirmó que en las próximas elecciones forales y municipales, EA "va a dejar la impronta de su verdadera presencia en el país".