El Consejo de Seguridad de la ONU condena los nuevos enfrentamientos armados en el este de Chad

NUEVA YORK, 9 (EUROPA PRESS)

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó ayer las recientes incursiones militares en el este de Chad por parte de "grupos armados procedentes del exterior" y que han provocado nuevos enfrentamientos en una zona donde cientos de miles de civiles ya se encuentran en situación precaria.

En un comunicado unánime leído por el embajador ruso Vitary Churkin, que ejerce la presidencia de turno del Consejo, el Consejo calificó de "inaceptable" cualquier intento de desestabilizar por la fuerza el país africano y pidió a los rebeldes el cese inmediato de la violencia, según el centro de noticias de la ONU.

Sudán y su vecino Chad se acusaron ayer el uno al otro de apoyar a los rebeldes que intentan derrocar a sus respectivos gobiernos, lo que hace peligrar el nuevo acuerdo de paz firmado por Jartum y Yamena el pasado día 3. Mediante este pacto se comprometieron a normalizar sus relaciones y a negar cualquier apoyo a los grupos rebeldes hostiles de cualquiera de los dos países.

El embajador de Chad ante la ONU, Ahmad Allam-mi, dijo, durante una reunión especial del Consejo de Seguridad, que Jartum ha engañado a su país al prometerle que no apoyaría a los rebeldes que intentan derrocar su Gobierno. "Antes incluso de que se haya secado la tinta somos atacados por fuerzas procedentes de Sudán", sostuvo ante el Consejo integrado por 15 países, después de que ayer Chad informara de que sus tropas habían frenado el avance de los rebeldes hacia la capital, tras una intensa batalla en el este, donde murieron 125 rebeldes.

Por su parte, el embajador de Sudán ante la ONU, Abdalmahmoud Abdalhaleem, negó las acusaciones y dijo que los ataques se tratan de un problema interno con el que Jartum no está relacionado. "No tenemos nada que ver con eso", dijo. "Ese es un problema de Chad. Debe tratarse dentro de Chad por los chadianos", añadió. Además, Abdalhaleem reiteró su acusación de que Yamena apoya a los rebeldes de la región sudanesa de Darfur que atacaron la capital el 11 de mayo de 2008.