El Gobierno iraquí cree que la liberación de presos ha contribuido al aumento de la violencia

BAGDAD, 14 (Reuters/EP)

El viceministro del Interior de Irak, Adnan al Asadi, consideró hoy que la liberación de presos de las cárceles tanto del Gobierno como del Ejército estadounidense ha sido el factor que ha contribuido al incremento de la violencia en los últimos meses.

Una de las iniciativas puestas en marcha por el Ejecutivo iraquí para favorecer la reconciliación nacional fue la ley de amnistía de 2008 de la que se beneficiaron miles de presos, pero Al Asadi afirmó que "algunos (de los ataques) han ocurrido por la liberación de detenidos".

"La ley de amnistía incluyó a muchos prisioneros peligrosos, por lo que se están llevando a cabo esfuerzos para volver a arrestar a algunos acusados y criminales", explicó.

La violencia en Irak continúa en índices muchos menores a los que se registraron en 2006 y 2007, el periodo más sangriento de la guerra, pero en los últimos meses ha habido un repunte de atentados mientras las tropas norteamericanas se preparan para abandonar las ciudades en junio de este año y la progresiva retirada total prevista para finales de 2011.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, también opinó ayer que la "precipitada" puesta en libertad de los presos que estaban detenidos por Estados Unidos es una de las razones que han llevado al aumento de la violencia.

Una serie de atentados con bomba han sacudido sobre todo Bagdad, aunque también otras zonas del país, en las últimas semanas, lo que han convertido al pasado mes de abril en el más mortífero para los civiles desde noviembre de 2008. Asadi indicó que antiguos presos están detrás de tres o cuatro de los diez últimos ataques.

Unos 3.000 iraquíes han sido puestos en libertad de las prisiones estadounidenses en lo que va de año, pero las autoridades norteamericanas no creen que sean responsables del incremento de la violencia. Aproximadamente 18.600 fueron liberados en 2008, el año en que los índices de violencia registraron los niveles más bajos desde la caída de Sadam Husein, en la primavera de 2003.

El Ejército de Estados Unidos ha puesto en marcha programas de rehabilitación en sus campos de detención, donde los presos pueden dar clases de inglés, costura o informática, con lo que esperan que los arrestados salgan de los círculos violentos al ser liberados.