España defiende hablar con la disidencia, pero avisa de que "lo fundamental" es el diálogo con el régimen

No descarta que surjan sentimientos antiespañoles en los Bicentenarios de independencias iberoamericanas, que España respetará

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, ha defendido hoy que el Gobierno español mantenga "relación" con los disidentes cubanos, pero subrayó que lo "fundamental" es "el mantenimiento del diálogo con las autoridades" de la isla.

"Hay que conseguir que ambos diálogos sean compatibles y que uno no impida el que el otro se pueda realizar", señaló en un desayuno organizado por la Casa de América. El sucesor de Trinidad Jiménez añadió que el Ejecutivo español "pretende mantener también una relación" con los disidentes "como con el resto de los componentes de la sociedad" cubana.

Con respecto al diálogo que reanudó el año pasado la UE con la isla, tras eliminar las sanciones diplomáticas impuestas en 2003 tras la detención de 75 opositores, abogó por que los Veintisiete --que deberán revisar en junio su posición hacia la isla-- continúen con esta política "que ha pasado de la sanción al diálogo" y a la "posibilidad de cooperar".

En su opinión, constituiría un avance que las dos partes decidieran "mantener el diálogo", que buscaran y consiguieran "resultados" gracias a ese contacto, pero sobre todo, que mantuvieran "abiertos los canales de comunicación para poner todos los temas que interesan a las dos partes encima de la mesa".

De Laiglesia precisó que "dialogar no es conceder", por lo que abogó por seguir creando un "clima" que "permita progresar y acompañar los esfuerzos de la sociedad cubana en un momento en que se está produciendo una dinámica de cambio".

Con respecto al cambio en la política hacia Cuba que ha introducido Barack Obama, indicó que al Gobierno español no puede parecerle "más que bien" que Estados Unidos hable con las autoridades de la isla.

La intervención de De Laiglesia dio pie a que los medios de comunicación se interesaran por el papel que jugará España en las conmemoraciones de los Bicentenarios de las independencias iberoamericanas --que arrancarán el próximo 25 de mayo en Bolivia-- y, en concreto, por la manera en que afrontará las eventuales sensibilidades antiespañolas que surjan desde algunos países.

LABOR DE ACOMPAÑAMIENTO

El secretario de Estado insistió en que el Gobierno español reconoce el "liderazgo" que deben asumir las naciones iberoamericanas en estas efemérides. Por eso, respetará "todas las sensibilidades que los países desarrollen y las sociedades expresen" en torno a esos aniversarios y estará dispuesto a "acompañar" las conmemoraciones.

"Lo que España hará será estar al lado de las conmemoraciones" y, si algún país lo pide, "concertar" con él "acciones" que sirvan para celebrar esas efemérides.

El secretario de Estado no descartó que se produzcan "sensibilidades contrarias" e "interpretaciones de la Historia diferentes" de las que se pueda hacer desde España y destacó que se cuenta con la experiencia de conmemoraciones anteriores en las que se consiguió "subrayar, existiendo estas diferentes sensibilidades, los elementos comunes". Aunque no lo mencionó expresamente, se refería al V Centenario del descubrimiento de América en 1992.

Para De Laiglesia, los Bicentenarios suponen una "gran oportunidad" no sólo de volver a reflexionar sobre el pasado, sino sobre todo de "mirar hacia el futuro".

El secretario de Estado recordó que el próximo día 11 España abrirá los actos de conmemoraciones de los Bicentenarios con un acto institucional en la Casa de América que estará presidido por los Reyes y al que asistirá también el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.