Imputados en el sumario 18/98 llaman a construir "un muro popular" contra "procesos ilegalizadores" y "juicios farsa"

Censuran que se ha construido un "entramado judicial y político" para "condicionar a Euskal Herria como pueblo"

BILBAO, 28 (EUROPA PRESS)

Representantes de las personas imputadas en el sumario 18/98 realizaron hoy un llamamiento a la población vasca a construir "un muro popular" y "alzar la voz" para reclamar que "no podemos seguir tolerando procesos ilegalizadores, juicios farsa por sostener posicionamientos políticos y acusaciones extravangantes por realizar una actividad pública y transparente".

Una treintena de representantes de este colectivo y de sus familiares ofrecieron una rueda de prensa en Bilbao para explicar su postura ante la sentencia del Tribunal Supremo sobre este sumario, hecha pública el pasada martes, y que a su entender "cae en una narración de hechos, de debates, que no tienen nada que ver con la realidad histórica de este país, vistos desde la lejanía, desde el más absoluto desconocimiento de nuestra actividad política y de la percepción social de Euskal Herria".

Según censuraron sus portavoces, Oiakue Azpiri y Jagoba Terrones, "la primera víctima" de este proceso es "la verdad" ya que se ha "manipulado la realidad y la historia" con el objetivo de "ocultar tras una farsa, tras una mentira, la existencia de un conflicto de indudable cariz político".

"Es esta la apuesta diseñada por el Estado español la última década, independientemenete de quien ocupara el puesto de director, que ha contado con los tribunales de injusticia para establecer como doctrina en firme esta estrategia política de agresión a los movimientos políticos, a la disidencia social, al sentir alternativo de un pueblo", añadieron.

Asimismo, denunciaron que la resolución "agrede" el derecho de opinión, la libertad de reunión y de asociación, y agregaron en este sentido que supone "una cortapisa a libertades básicas de participación política simplemente porque resulta molesta e incómoda para el Estado". De este modo, destacaron que el cierre de Egin y su empresa editora para "después declarar su licitud" constituye "un atentado en toda regla contra el más básico derecho de pluralidad ideológica, contra el más mínimo concepto de libertad de expresión".

Del mismo modo, censuraron que la justicia "es el tercer elemento devastado" a lo largo de este proceso, teniendo en cuenta "la arbitrariedad" con la que se ha desarrollado, "la indefensión" de los acusados y la actitud "autoritaria" de los jueces que "han cumplido con su fución represiva, apartando cualquier atisbo de imparcialidad". "Han antepuesto la venganza política a la función de emitir justicia", lamentaron.

Tras recordar "el sufrimiento directo" generado "en los acusados, en los encarcelados y en sus familias", realizaron un llamamiento a la población vasca para que "busque la manera más eficaz de levantar una muralla para detener esta dinámica criminal del Estado español, seguida cada vez más cerca por el Estado francés", así como para "alzar la voz y decir que no podemos seguir tolerando que se sucedan procesos ilegalizadores, juicios farsas por sostener posicionamientos políticos, acusaciones extravagantes por realizar una actividad pública y transparente".

"CONDICIONAR EUSKAL HERRIA COMO PUEBLO"

En su opinión, con el fallo de tribunal, "ha quedado más evidente que la estrategia y todo el entramado judicial y político diseñado durante toda esta década ha sido construido de cara a condicionar a Euskal Herria como pueblo".

En este contexto, reivindicaron que "es el momento de hacer frente a esta situación como pueblo", con una reflexión "compartida por la mayoría" de la ciudadanía vasca y de su representación política, sindical y social, para "impulsar una nueva fuerza que cambie este panorama desolador". "Es el momento de construir un muro popular que transforme esta situación de imposición, autoritarismo, represión, en más democracia y más justicia, y donde sean respetados todos los derechos civiles y políticos", concluyeron.