La milicia islamista lanza la ofensiva final sobre Mogadiscio dejando decenas de muertos a su paso

El grupo radical Al Shabaab asegura que se ha hecho con el control del norte de la capital de Somalia

MOGADISCIO, 10 (Reuters/EP)

Al menos 65 personas han muerto y centenares de ellas se encuentran heridas en los intensos combates registrados este fin de semana en Mogadiscio entre las fuerzas de seguridad somalíes y la milicia islamista de Al Shabaab, que afirma haberse hecho con el control del norte de la ciudad dentro de una ofensiva final para apoderarse de la capital.

Concretamente, medio centenar de personas han perdido la vida en enfrentamientos directos entre el Ejército somalí y las milicias islamistas durante las últimas horas que han dejado además 181 heridos, sólo en el día de hoy. Además, otras 15 personas han fallecido esta misma tarde, por el impacto de un mortero sobre una mezquita de la capital.

"Es una lucha terrible y la gente está completamente aterrorizada", declaró un periodista local bajo condición de anonimato a la cadena estadounidense CNN. "Los soldados han sido expulsados de dos posiciones estratégicas, una de ellas es el estadio nacional, que ahora está en manos de Al Shabaab", declaró.

Los residentes de la ciudad se encuentran atrincherados en sus casas ante lo que creen es la ofensiva definitiva de las milicias islamistas en la capital. "Existe el convencimiento entre la población de que el grupo puede hacerse con el control absoluto de la ciudad", añadió el periodista.

Un alto responsable de Al Shabaab, Mohamed Ibrahim Bilal, confirmaba el asalto al estadio. "Hemos matado a un número incontable de combatientes del Gobierno y de islamistas moderados. Sus cuerpos están tirados en las calles", indicó.

"Ahora, el norte de Mogadiscio está bajo nuestro control. Hemos expulsado a los soldados de cinco posiciones clave, entre ellas el estadio de fútbol de Mogadiscio", añadió Bilal.

El día de hoy está siendo el más violento de esta semana, marcada por continuos enfrentamientos que habían dejado hasta el momento cerca de 200 heridos que han abarrotado los hospitales de la zona.

"Estamos ocupadísimos atendiendo a esta gente y nos sentimos completamente abrumados por la situación", declaró el doctor Dahir Mohamed Mohamud.

UN PAÍS DEVASTADO

Al margen de su reciente protagonismo en el panorama internacional por la amenaza de la piratería, Somalia lleva casi dos décadas sin gobierno efectivo. La situación actual es consecuencia directa de la expulsión, en diciembre de 2006, de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), una coalición de elementos islamistas que gobernaba la capital, y que fue derrocada por fuerzas militares conjuntas etíopes y somalíes.

No obstante, los elementos supervivientes de la UTI se reconvirtieron en una violentísima insurgencia que durante los dos últimos años se ha ido apoderando de grandes áreas de Somalia como el puerto de Kismayo y sobre todo Baidoa, habitual sede del Gobierno de transición, que ahora ejerce sus funciones en países vecinos como Yibuti.

Al Shabaab (El Partido de la Juventud) es el ala más radical de la UTI. Liderada por Aden Hashi Farah, también conocido como 'Eyrow', sus milicias se han caracterizado por introducir tácticas terroristas anteriormente inéditas en el conflicto en Somalia, como atentados suicidas.

Analistas internacionales creen que poseen estrechas conexiones con los algunos grupos de piratas somalíes, que les sirven como fuente de financiación, pero estas acusaciones han sido rechazadas por la Organización Marítima Internacional en el Este de África.

De igual modo se cree que mantienen una estrecha relación con Eritrea, cuyo Gobierno envía armas habitualmente a los insurgentes, según Naciones Unidas. Las autoridades eritreas han rechazado tajantemente estas acusaciones.