Los franceses perciben a Sarkozy más distante y menos simpático que hace un año

PARIS, 6 (EUROPA PRESS)

La opinión pública francesa encuentra al presidente Nicolas Sarkozy, que hoy cumple dos años en el Elíseo, dinámico, valiente, con talla internacional y sentido de Estado. La mitad de los franceses cree también que es capaz de reformar el país, pero el 61% le ve más distante y menos simpático que hace un año, según un sondeo elaborado por CSA que hoy publica el diario 'Le Parisien'.

Mientras, el 67% opina que no aporta soluciones a los problemas de Francia y el 73% de los encuestados dice que no está suficientemente a la escucha de todos los franceses. La ruptura es particularmente notable entre las clases populares y las personas mayores.

La opinión pública gala parece castigar así la que considera una falta de atención frente a las movilizaciones sociales y la ausencia de respuesta a las reivindicaciones. En el terreno personal, el jefe del Estado pierde también 14 puntos en cuanto a "simpatía".

Los franceses le reprochan igualmente una falta de visión para Francia y hoy son el 54%, un 11% más que hace un año, los que creen que no tiene un verdadero proyecto para el país. El sondeo revela que, en el ejercicio diario del poder, su voluntarismo y su hiperactividad, no son suficientes para unir a los franceses en torno a su figura.

El especialista en estudios de opinión y fundador del Instituto CSA Roland Cayrol comenta en el diario parisino que la visión general de la gente respecto a Sarkozy está en primer lugar marcada por la dureza con la que viven la crisis y que éste es el motivo fundamental por el que emiten un juicio negativo sobre su balance.

Por lo que respecta a su imagen como presidente, la opinión es un poco ambigua porque, si bien al principio los franceses agradecían el estilo directo y claro de Sarkozy alejado del tradicional discurso políticamente correcto, la etapa 'bling-bling' en la que flirteó con el lujo y el lado frívolo del poder desestabilizó a buena parte de su electorado. Sin embargo, el jefe del Estado ha hecho esfuerzos, según el experto, y el 'culebrón' terminó con la llegada de Carla Bruni a escena.

A pesar de todo, Sarkozy mantiene la imagen de un presidente que de vez en cuando trata mal a la gente o destroza la lengua francesa, algo en lo que sus predecesores fueron impecables. "La gente le encuentran natural pero también ven que de vez en cuando va muy lejos y que no siempre ejerce de presidente", explica.

En cuanto a las numerosas reformas que se han iniciado desde su llegada al poder, los franceses cuestionan no tanto el número sino la coherencia de las mismas y las consecuencias que sobre su vida cotidiana van a tener los proyectos del presidente. Para el experto demoscópico, en este ámbito a los franceses no les salen las cuentas