Más de 60 milicianos y dos soldados paquistaníes muertos en un combate en el noroeste del país

ISLAMABAD, 6 (Reuters/EP)

Las fuerzas de seguridad paquistaníes han matado a al menos 64 milicianos en los combates que se han registrado en las últimas horas en un valle montañoso del distrito de Buner, al noroeste de Islamabad, según informó la Guardia Fronteriza en un comunicado, que también indicó que han fallecido dos soldados.

Buner está situado al sureste del convulso valle del Swat y fue ocupado por los grupos insurgentes talibán el mes pasado. Ante esta situación, las fuerzas de seguridad han lanzado una ofensiva para expulsar a los milicianos, un día después de que Estados Unidos pidiera al Gobierno que demostrara su compromiso en la lucha contra la insurgencia.

Pero esto ha provocado que miles de civiles hayan huido de sus hogares de esta zona en la que los combates se hacen cada vez más frecuentes. El acuerdo de paz alcanzado en febrero entre los talibán y el Gobierno paquistaní para acabar con la violencia en el valle del Swat ha quedado prácticamente en nada y miles de personas tuvieron que huir ayer de Mingora, la principal ciudad de la región, después de que las autoridades gubernamentales advirtieran de los nuevos enfrentamientos.

De este modo, el Ejército lanzó varios ataques en las afueras de Mingora, situada a sólo 130 kilómetros al noroeste de Islamabad, y en el cercano distrito de Buner, donde la Guardia Fronteriza dice haber matado a 64 insurgentes.

Las autoridades paquistaníes han decretado un toque de queda para que la gente no salga a la calle mientras las fuerzas de seguridad atacaban la ciudad para expulsar a los talibán, que también se han apostado en una gran mina de esmeralda cercana.

El Ejecutivo provincial ha advertido de que unas 500.000 personas podrían huir del valle, que tiene una población de casi dos millones. De hecho, cientos de miles ya se han marchado de distintas zonas del noroeste de Pakistán desde el pasado agosto, cuando las tensiones se hicieron cada vez más patentes y se empezaron a suceder los combates.

Ante esta situación de violencia cerca de la frontera que comparten Pakistán y Afganistán, los presidentes de ambos países, Asif Alí Zardari y Hamid Karzai, respectivamente, han sido convocados en Washington por su homólogo estadounidense, Barack Obama, quien les pedirá que dejen a un lado la tradicional desconfianza y se unan a él en una alianza contra la insurgencia, según fuentes oficiales norteamericanas.