Mayor Zaragoza pide un "cambio radical" que ponga los Derechos Humanos en un lugar central y acabe con las "asimetrías"

BILBAO, 20 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Fundación para una Cultura de Paz y ex director general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, abogó hoy por un "cambio radical" que ponga los Derechos Humano en un lugar central y acabe con las "asimetrías" que hacen que el 20 por ciento de los ciudadanos vivan en países industrializados y el 80 por ciento en zonas subdesarrolladas.

Según dijo, "ha llegado el momento de hacer grandes cambios para acabar con las asimetrías que suponen que "el 20 por ciento de los ciudadanos vivan en barrios prósperos, mientras que el 80 por ciento lo hacen fuera de estos barrios".

Mayor Zaragoza participó hoy en las jornadas organizadas por la Institución del Ararteko con motivo de su 20 aniversario, que se desarrollarán hasta el viernes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, bajo el título de "los retos de las políticas públicas en una democracia avanzada".

El director de la Unesco, que ofreció una ponencia sobre los "Sistemas de Protección de los Derechos Humanos a nivel internacional", fue presentado por el propio Defensor del Pueblo Vasco, Iñigo Lamarca, que dijo de él, que es un hombre "comprometido con los Derechos Humanos y la paz en Euskadi, el Estado y a nivel mundial".

"INSTITUCIÓN CRUCIAL"

Mayor Zaragoza comenzó su disertación ponderando la "excelente labor" del Ararteko y asegurando que "las Defensorías del pueblo son instituciones absolutamenente cruciales, que lo han sido y lo van a seguir siendo".

Según dijo, en una situación de "crisis profunda en cuanto a los valores éticos y de referencia que deben inspirar la acción política", hay que "procurar un cambio de época en el que los ciudadanos deben de ser espectadores para convertirse en actores, en el que "los derechos estén acompañados de responsabilidades y se potencie la "igualdad en la dignidad humana para "evitar o paliar el sufrimiento de las personas".

El ex responsable de la Unesco indicó que "no es verdad que los Derechos Humanos estén peor que nunca", puesto que según dijo, "han mejorado muchas cosas y hay situaciones de tremendo dominio que se han ido pacificado y han ido encontrado el camino para la solución".

Pese a todo, a su entender, "ha llegado el momento de grandes y radicales cambios para acabar con las asimetrías" porque, según dijo, "si cada uno de nosotros pone en el centro los Derechos Humanos, podemos hacer una gran transformación".

En ese sentido, aseguró que los ciudadanos tienen que "exigir que los derechos pasen a las leyes y las Constituciones y que después se cumplan", aunque indicó que cuando se exigen derechos no hay que olvidar el derecho a la vida y que "aquellos que la quitan no tiene derecho a solicitar que se le concedan otros".