Miles de personas se manifiestan en Palma de Mallorca contra la "imposición" del catalán

PALMA DE MALLORCA, 30 (EUROPA PRESS)

Miles de personas (entre 25.000 y 30.000, según cifras del Círculo Balear) pertenecientes a más una veintena de organizaciones políticas, económicas y sociales se manifestaron a mediodía de hoy en Palma de Mallorca en contra de la "imposición" del catalán en la educación, la sanidad y la administración pública de Baleares y en defensa de la libertad lingüística y de la libre elección del idioma en los colegios.

El presidente del Círculo Balear, Jorge Campos, calificó la marcha de "éxito sin precedentes" y pidió que "a partir de ahora, la política lingüística del Govern cambie", ya que, en caso contrario, "volverá a tener a los ciudadanos de Baleares en la calle".

La manifestación estaba encabezada por una pancarta en la que se leía 'Nuestras lenguas nos unen, Volem llibertad d'elecció' y al frente de la misma se encontraban, entre otros, el presidente de la entidad convocante de la marcha, Jorge Campos, el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, y el presidente del PP de la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal.

En un segundo plano se situaron otros dirigentes 'populares', como el alcalde de Marratxí, José Ramón Bauzá, el portavoz del PP, Carlos Simarro, y el presidente de este partido en Mallorca, Joan Rotger. Por su parte, la presidenta, Rosa Estarás, no acudió, dado que tenía dos actos electorales en Ibiza.

También se manifestaron otros dirigentes políticos, como la presidenta de Unión, Progreso y Desarrollo (UPYD), Rosa Díez, y el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, quien estuvo acompañado por el candidato de esta formación al Parlamento europeo, Miguel Durán.

Los asistentes a la movilización portaron carteles en los que se leía 'Castellano y catalán con los mismos derechos', 'Aquí castellano y mallorquín', 'Que no te impongan el catalán', 'Por la libre elección de lengua' y 'Lucha y defiende tus derechos'. Asimismo, se vieron muchas banderas de Baleares y también banderas de España, incluida una preconstitucional.

Al inicio de la marcha, Campos remarcó que la manifestación no se convocó "en contra del catalán", si no en defensa de la "libertad de poder elegir entre las dos lenguas mayoritarias para acabar así con la imposición del catalán en la enseñanza, en la sanidad y en la administración". "Los ciudadanos queremos que se garanticen los derechos de los hablantes de ambas lenguas", recalcó.

Durante la marcha hubo un momento de tensión cuando siete jóvenes, disfrazados de monjas, curas y agentes de la Guardia Civil desplegaron una gran pancarta de una terraza de la calle Palau en la que se leía 'Català sí sí sí sí, Feixismo no no no no', lo que provocó la ira de los miles de manifestantes que se encararon con los jóvenes al grito de "fascistas", "indecentes" y "caraduras".