Uribe denuncia que no se investigue la relación entre política y guerrilla pero sí con los paramilitares

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, denunció hoy que hasta el momento no se haya investigado la relación entre la política y los grupos guerrilleros en el país como sí ha ocurrido con los paramilitares, en la llamada 'parapolítica', al tiempo que puso en duda "la buena fe" de los dirigentes de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) en sus "gestos de paz".

Según Uribe, que recibió hoy en Madrid el premio 'Libertad Cortes de Cádiz', "en cada ocasión que Colombia se aproxima a un debate electoral --el año próximo hay elecciones presidenciales--, los jefes del terrorismo quieren engañar al país con propuestas de paz sin buena fe, por eso el Gobierno está atento para no caer en trampa alguna".

El presidente colombiano hacía alusión, aunque sin mencionarlo, a la intención de las FARC de liberar al militar Pablo Emilio Moncayo. Según Uribe, "tienen que liberar a todos los secuestrados que aún mantienen en esa tortura" y para ello reiteró que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) podría ser el encargado de "recuperarlos".

Pero, añadió, "lo que no podemos permitir es que se haga de la liberación de unos secuestrados a quienes nunca debieron secuestrar (...) un festín para engañar al pueblo colombiano o para proteger con impunidad, vistiéndolos con un manto humanitario, a integrantes de la FARC política".

Fue en este punto cuando Uribe puso de relieve que "toda la conexión de la política con la guerrilla no ha sido investigada en Colombia como sí ha sido investigada en virtud de la determinación de seguridad democrática de este Gobierno la vinculación de la política con el paramilitarismo y como sí ha sido llevada a la cárcel esa vinculación".

"Nosotros mantenemos toda la disposición de paz pero no tenemos disposición de renunciar a la seguridad", previno el presidente colombiano, para quien "la seguridad es el gran camino hacia la reconciliación". "Lo que no podemos permitir es que se utilice la reconciliación para hacerle trampas a la seguridad y que se fortalezcan los grupos terroristas cuyo propósito es la destrucción del Estado".

En este sentido, consideró que "una señal de buena fe en favor de la paz sería que cesaran durante un tiempo, se ha hablado de cuatro meses, sus actividades criminales". Según Uribe, eso "sería el principio del camino hacia la paz pero no se requeriría como puerto de embarque el desarme y la desmovilización" sino que esto sería "los puertos de llegada". "Creemos que esa es una proposición razonable", remachó.