Fuerte movilización en un nuevo pulso a la política anticrisis de Sarkozy

  • París, 19 mar (EFE).- Los sindicatos franceses se mostraban confiados desde las primeras horas de hoy en conseguir una fuerte movilización en esta segunda jornada de huelgas y manifestaciones del año, en protesta por los efectos de la crisis y por la política del presidente, Nicolas Sarkozy, para hacerle frente.

Fuerte movilización en un nuevo pulso a la política anticrisis de Sarkozy

Fuerte movilización en un nuevo pulso a la política anticrisis de Sarkozy

París, 19 mar (EFE).- Los sindicatos franceses se mostraban confiados desde las primeras horas de hoy en conseguir una fuerte movilización en esta segunda jornada de huelgas y manifestaciones del año, en protesta por los efectos de la crisis y por la política del presidente, Nicolas Sarkozy, para hacerle frente.

Las ocho grandes centrales de Francia, que han vuelto a lanzar esta protesta de forma unitaria como ya lo hicieron el pasado 29 de enero, esperan superar las cifras de manifestantes de ese día en las más de 200 marchas organizadas por todo el país.

El éxito se evaluará en la medida en que se sobrepase la cifra de 2,5 millones de manifestantes que ese 29 de enero dieron los sindicatos (la policía había estimado un millón de personas en la calle), más que en los paros, que afectan esencialmente a las administraciones, la educación y los transportes públicos.

Los datos de primera hora de la mañana mostraban que la actividad económica no estaba seriamente afectada, aunque la huelga se dejaba sentir en el transporte público, y en particular en los ferrocarriles, donde el movimiento se había iniciado ayer a las 20.00 hora local (19.00 GMT).

La compañía ferroviaria SNCF explicó en un comunicado que esta mañana a las 07.00 hora local (06.00 GMT) funcionaban, como estaba previsto, el 60% de los trenes de alta velocidad, el 45% de los regionales y entre el 45% y el 66% de los cercanías, lo que en este último caso es más de lo que había programado.

En las líneas internacionales entre Francia y España -al igual que los trenes de Barcelona a Zúrich y Milán que atraviesan Francia-, la pasada noche sólo circuló el talgo entre Madrid y París, y la próxima ni siquiera ése lo hará.

En el transporte urbano, la situación no era idéntica en todas las ciudades, pero en las más grandes -a imagen de París- la circulación de autobuses, tranvías y metros era casi como la de un día normal.

En cuanto al transporte aéreo, el aeropuerto parisino de Orly parecía ser uno de los más afectados, con varios vuelos anulados desde las primeras horas de un día en que Air France esperaba poder garantizar el 70% de su programa habitual.

La educación es uno de los servicios públicos en los que más puede dejarse sentir este paro, y eso pese al dispositivo de acogida obligatoria de alumnos, porque al descontento por la crisis se suma allí una protesta por ciertas reformas en el sector.

El primer ministro francés, François Fillon, que dará su primera respuesta a la movilización social ante las cámaras esta misma noche, ha advertido por anticipado de que, para no aumentar todavía más el déficit público, no habrá otra partida presupuestaria para nuevas medidas sociales, al contrario de lo que se hizo tras la protesta de enero.

Sarkozy organizó una "cumbre social" el 18 de febrero con los sindicatos y la patronal, y anunció un paquete de medidas destinadas a las clases más desfavorecidas con un costo de 2.600 millones de euros.

Los sindicatos, que contarán en las manifestaciones con la presencia de los líderes de todas las formaciones de izquierdas, con el Partido Socialista a la cabeza, han amenazado con continuar las protestas si el Gobierno no mueve ficha, y hablan de una nueva movilización el 1 de mayo.