Una unidad militar y seguidores del presidente depuesto piden restablecer la legalidad

  • Antananarivo, 23 mar (EFE).- Una unidad del Ejército anunció hoy que actuará para restablecer la legalidad en Madagascar, mientras miles de seguidores del depuesto presidente, Marc Ravalomanana, se manifestaban en el centro de Antananarivo para exigir su vuelta y la renuncia del Gobierno provisional de Andry Rajoelina

Una unidad militar y seguidores del presidente depuesto piden restablecer la legalidad

Una unidad militar y seguidores del presidente depuesto piden restablecer la legalidad

Antananarivo, 23 mar (EFE).- Una unidad del Ejército anunció hoy que actuará para restablecer la legalidad en Madagascar, mientras miles de seguidores del depuesto presidente, Marc Ravalomanana, se manifestaban en el centro de Antananarivo para exigir su vuelta y la renuncia del Gobierno provisional de Andry Rajoelina

Varias emisoras malgaches divulgaron hoy un comunicado atribuido al Regimiento de Fuerzas de Intervención (RFI) del Ejército, con base en Ivato, cerca del aeropuerto de Antananarivo, en el que se opone a la toma del poder por Rajoelina y afirma que se prepara para "restablecer la legalidad y la paz en el país".

La nota denuncia la traición del Cuerpo de Administración del Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT) durante los "eventos sangrientos" que llevaron al derrocamiento de Ravalomanana y asegura que otras unidades del Ejército, de varias regiones, se van a unir al RFI para restablecer la constitucionalidad.

Por otro lado, unas 3.000 personas se concentraron hoy en el parque de Ambohijatovo, en la Plaza de la Democracia de Antananarivo, y quieren proseguir mañana las movilizaciones a favor de Ravalomanana en la Plaza 13 de Mayo, donde tuvieron lugar las manifestaciones que llevaron a su derrocamiento el pasado martes.

Portavoces de los concentrados, que pidieron el anonimato, dijeron a Efe que "es una movilización espontánea, sin dirigentes, en la que queremos mostrar nuestra postura, de forma pacífica y sin violencia, de protesta por la llegada al poder de Andry Rajoelina".

Rajoelina llegó al poder el pasado martes, con el apoyo de un grupo de militares rebeldes, y fue investido el sábado, en un acto al que acudieron 40.000 personas, como "presidente de la Autoridad Suprema de la Transición" de Madagascar, aislado por la comunidad internacional, que ha condenado el golpe de estado en la isla.

Los manifestantes también señalaron que nadie les financia y que han hecho una colecta entre ellos para alquilar los equipos de megafonía que utilizan.

Uno de ellos rechazó el Gobierno de Rajoelina, que ha suspendido el Parlamento y anunciado que Gobernará dos años con poderes especiales antes de convocar elecciones, y reclamo "el retorno del presidente Ravalomanana, el único que capaz de dirigir y sacar el país de la pobreza".

Los manifestantes recalcaron que "Rajoelina ha tomado el poder por la fuerza, con la traición del Ejército, especialmente del CAPSAT", que manda el coronel Andrew Ndrianarijaona, que ha sido la unidad que ha llevado a cabo el golpe, ante la pasividad del resto de las Fuerzas Armadas.

Rajoelina, un antiguo pinchadiscos convertido en empresario de medios de comunicación y político populista, inició el pasado enero las movilizaciones de sus partidarios para derrocar a Ravalomanana, al que acusa de malversación de caudales públicos y de violar la Constitución.

Durante estas movilizaciones, que han terminado en varias ocasiones en violencia y saqueos, han muerto alrededor de 140 personas.

Rajoelina ha defendido la legalidad de su ascenso al poder, que considera "apoyado por el pueblo" y "aprobado por el Tribunal Constitucional", que admitió su nombramiento.

Ravalomanana fue elegido en 2006 para un segundo periodo de cinco años como presidente hasta la celebración de nuevos comicios en 2011, a los que Rajoelina no podría presentarse con la actual Constitución, que exige tener 40 años cumplidos para ejercer la Jefatura del Estado, pues él tiene 34.

La Unión Africana (UA), al Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC), la Unión Europea (UE) y EEUU, entre otros países y organismos internacionales, han considerado un golpe de estado la llegada de Rajoelina al poder y anunciado sanciones a su Gobierno.