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Corbyn quiere nacionalizar la industria e introducir un límite salarial a las empresas si gana el 8 de junio


MADRID|

El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, abogará por la nacionalización de la industria y por el establecimiento de un límite salarial en las empresas del país si llega al poder el próximo 8 de junio, día en que se celebrarán las elecciones anticipadas anunciadas por la 'premier', Theresa May, con el fin de fortalecer la posición negociadora del país de cara al 'Brexit' y garantizar la estabilidad.

En un documento de 43 páginas, copia del manifiesto laborista que se presentará oficialmente la próxima semana y que ha sido filtrado al diario 'The Telegraph', se muestra que Corbyn tiene previsto nacionalizar los sectores energético, ferroviario y postal en caso de llegar a Downing Street.

Asimismo, quiere introducir un techo a los salarios de las empresas --que el sueldo más alto no sea superior a 20 veces el más bajo--, así como reforzar su compromiso para alcanzar un mundo libre de armas nucleares. Corbyn, además, es "extremadamente cauto" a la hora de abordar el uso de la fuerza disuasoria nuclear del país.

El líder laborista prevé enviar a combate a las Fuerzas Armadas únicamente "si todas las demás opciones han sido agotadas", y descarta establecer un objetivo migratorio. Bajo la máxima de 'Estando juntos somos más fuertes', Corbyn buscará la creación de un Ministerio de Trabajo que dé más poder a los sindicatos.

Además, en una muestra de que su agenda se centrará menos en las cuestiones de defensa y migración y se enfocará en material laboral y fiscal, buscará también elevar la carga fiscal a los salarios que superen las 80.000 libras anuales.

El documento será debatido, fijado y firmado por los altos cargos del partido en un encuentro que se celebra el jueves en Londres.

Con respecto a la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), Corbyn rechaza la premisa de May de que "no tener acuerdo es mejor que un mal acuerdo" y se compromete a proteger la financiación de la UE en todo el país, y garantizar los derechos laborales.

May solicitó formalmente a la Unión Europea el inicio de las conversaciones para el 'Brexit' el pasado 29 de marzo, después de que los británicos decidieran en el referéndum del 23 de junio de 2016 por un 52 por ciento que querían abandonar el bloque. En este sentido, la primera ministra ha defendido que su Gobierno ha cumplido con el "mandato" y ha recalcado que "Reino Unido está abandonando la UE y no puede haber vuelta atrás".