La mujer iraní, cada vez más presente en la sociedad, aunque queda camino

  • Teherán, 8 mar (EFE).- Aunque resulte paradójico, treinta años después del triunfo de la revolución islámica en Irán las mujeres están ahora más presentes en la sociedad iraní, decididas a seguir con la lucha para lograr sus derechos.

La mujer iraní, cada vez más presente en la sociedad, aunque  queda camino

La mujer iraní, cada vez más presente en la sociedad, aunque queda camino

Teherán, 8 mar (EFE).- Aunque resulte paradójico, treinta años después del triunfo de la revolución islámica en Irán las mujeres están ahora más presentes en la sociedad iraní, decididas a seguir con la lucha para lograr sus derechos.

Responsables oficiales y miembros de los grupos de oposición y de defensa de los derechos humanos coinciden en un punto, aunque con diversos matices.

Pese al panorama que se percibe en el exterior, el estatus de la mujer en Irán ha avanzado en las últimas tres décadas, incluso más que en muchos de sus vecinos árabes.

"Es verdad que existen leyes que deben cambiar, pero cualquier persona objetiva puede decir que la mujer en Irán ha progresado", asegura a EFE Nerghes Mohamadi, abogada adscrita a la organización pro derechos humanos fundada por la premio Nobel de la Paz iraní, Shirin Ebadi.

"Las mujeres iraníes han entendido que tienen derechos. Solo esto es ya un gran avance", explica Mohammadi.

Las estadísticas parecen confirmar este aserto: en 1979, año del triunfo de la revolución islámica, únicamente el 17,5 por ciento de los estudiantes universitarios iraníes eran mujeres. En 2008, este porcentaje asciende al 60 por ciento.

"Aún queda mucho por avanzar", puntualiza Abdul Fatah Sultani, abogado que trabaja asimismo con el grupo fundado por Ebadi, primera mujer que alcanzó el puesto de juez en Irán.

"Las mujeres iraníes han hecho grandes esfuerzos para equiparar sus derechos a los de los hombres y han logrado importantes éxitos tanto antes como después de la Revolución Islámica", explica Sultani a Efe.

"Sin embargo todavía existe una gran distancia entre lo que han logrado y lo que deberían tener", como en el resto del mundo, precisa.

La llegada en 2005 del gobierno del actual presidente, el conservador Mahmud Ahmadineyad, supuso un freno y en muchos casos, "un retroceso".

Aún así, la lucha del feminismo iraní no ha cesado, ya sea desde las trincheras o desde los pocos espacios públicos que han sido conquistados.

En 2005, la abogada Shadi Sadr fue encarcelada tras fomentar una campaña bajo el nombre "un millón de firmas" para frenar en el Parlamento iraní una serie de leyes consideradas machistas.

Las páginas web y blog femeninos florecieron en la red -se calcula que casi la mitad de bitácoras que existen en persa han sido abiertas por mujeres- así como asociaciones que lograron eco internacional.

"Los problemas de la mujer en Irán se deben, sobre todo, a la cultura machista que ha gobernado en esta tierra durante miles de años y en parte a una serie de leyes discriminatorias que fueron establecidas hace ochenta años", asegura Sultani.

"Hasta hace medio siglo, muchas mujeres estaban privadas de estudios superiores, pero ahora más del 65 por ciento de los que acceden a la universidad son mujeres", afirma.

La controversia, aseguran los expertos, es que este alto porcentaje no tiene reflejo en el mercado laboral, donde las mujeres están poco presentes.

Según el censo de 2006, solo un 15 por ciento de las féminas iraníes tiene un trabajo remunerado, y poco más del 4 por ciento ejerce un cargo de responsabilidad.

Similar análisis realiza Mohamadi, quien apunta a cuestiones como la desigualdad de trato en el divorcio o la herencia donde las leyes deben avanzar.

En el horizonte, la duda de que corriente triunfará en las elecciones presidenciales previstas para el próximo mes de junio.

"Pese a la frustración de su anterior mandato, yo creo que las mujeres volverían a votar de forma masiva a Jatamí si finalmente concurre", apostilla.