La ONU a la espera de que las potencias acuerden una respuesta a Pyongyang

  • Naciones Unidas, 8 abr (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU está a la espera que sus cinco miembros permanentes y Japón alcancen un consenso para adoptar una respuesta al lanzamiento de un cohete por parte de Corea del Norte, dijo hoy el presidente de turno del órgano, el embajador mexicano Claude Heller.

La ONU a la espera de que las potencias acuerden una respuesta a Pyongyang

La ONU a la espera de que las potencias acuerden una respuesta a Pyongyang

Naciones Unidas, 8 abr (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU está a la espera que sus cinco miembros permanentes y Japón alcancen un consenso para adoptar una respuesta al lanzamiento de un cohete por parte de Corea del Norte, dijo hoy el presidente de turno del órgano, el embajador mexicano Claude Heller.

El embajador señaló que los cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido) y Japón informaron a los otros 9 integrantes del Consejo de Seguridad de que continúan los contactos para tratar de acordar un documento de reacción a la actuación de Pyongyang.

"Las consultas entre los distintos países directamente interesados prosiguen con un espíritu constructivo, buscando que se llegue a alcanzar un mensaje firme, claro y consensuado que pueda ser adoptado por el Consejo", dijo el diplomático mexicano a la salida de una reunión del máximo órgano de la ONU.

Aseguró que todavía se desconoce cuándo se podría reunir de nuevo el pleno del Consejo de Seguridad para tratar la crisis causada por Corea del Norte, pero aventuró que será "en los próximos días".

Representantes de Japón, China, Rusia, Estados Unidos, Francia y Reino Unido se reunieron hoy de nuevo para acercar posiciones, sin que por el momento hayan conseguido llegar a un acuerdo, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

Los seis países continuarán en las próximas horas los contactos bilaterales, agregaron las mismas fuentes.

El Consejo de Seguridad concluyó el pasado domingo una reunión de emergencia sin lograr tomar decisión alguna sobre qué respuesta darle a Pyongyang.

Tokio y las potencias occidentales consideran que el lanzamiento del cohete viola la resolución 1.718 adoptada en octubre de 2006, en la que se insta a Corea del Norte a suspender las actividades relacionadas con su programa de misiles balísticos.

Por ello son partidarios de adoptar una nueva resolución de condena contra el régimen norcoreano, en la que probablemente se reforzarían las sanciones que ya pesan sobre Pyongyang.

Sin embargo, Pekín y Moscú se oponen a cualquier medida contundente que pueda poner en peligro las negociaciones a seis bandas (Estados Unidos, Rusia, China, Japón y las dos Coreas) sobre la seguridad en la península coreana.

El embajador adjunto norcoreano ante Naciones Unidas, Pak Tok Hun, advirtió el martes que cualquier acción contundente del Consejo de Seguridad tendría "consecuencias firmes".

Pak reiteró la versión de su Gobierno de que el cohete lanzado el pasado domingo transportaba un satélite de comunicaciones y no era una prueba encubierta de un misil balístico, como afirman algunos de sus países vecinos y las potencias occidentales.

Tras su lanzamiento, el cohete sobrevoló el espacio aéreo japonés sin causar daños y se precipitó al mar, según fuentes militares japonesas y estadounidenses.

En cambio, Pyongyang asegura que alcanzó a salir de la atmósfera terrestre y que el satélite que contenía está orbitando.