La ONU pide un endurecimiento de las sanciones a Corea del Norte

NACIONES UNIDAS (Reuters) - El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó unánimemente el lunes el lanzamiento de un misil de largo alcance por parte de Corea del Norte, señalando que contraviene la prohibición de la ONU y exigiendo fortalecer las sanciones existentes hacia Pyongyang.

El comunicado, redactado por Washington y aceptado en una reunión de los cinco miembros permanentes del Consejo más Japón, también ordena al Comité de Sanciones de las Naciones Unidas que empiece a aplicar las sanciones financieras y el embargo de armas dispuestos en la resolución 1718.

El acuerdo, alcanzado el sábado, puso fin a un 'impasse' de una semana.

"El Consejo de Seguridad condena el lanzamiento del 5 de abril de 2009 por parte de la República Popular Democrática de Corea (DPRK), que está en contravención de la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de 2006", señala el comunicado.

Estados Unidos, Japón y Corea del Sur dijeron varias veces que el 5 de abril Corea del Norte lanzó un misil de gran alcance, y no un satélite, como insiste Pyongyang, violando la resolución 1718 del Consejo de Seguridad que prohíbe este tipo de acciones.

Japón ya había presionado al consejo para emitir una resolución en este sentido. Pero China y Rusia, que tienen poder de veto en el Consejo, se oponían a la medida porque no estaban convencidos de que el lanzamiento de un cohete calificara como una violación.

China, en cambio, insistió en que el Consejo debía adoptar un comunicado presidencial "cauteloso y proporcionado," que es una declaración formal de la posición del consejo. Las declaraciones deben ser adoptadas con unanimidad, pero generalmente son consideradas como más débiles que las resoluciones.

Algunos analistas han cuestionado si los comunicados oficiales del Consejo son vinculantes, pero las delegaciones estadounidense, británica y francesa insistieron en que todas las decisiones son vinculantes, sin importar cómo sean publicadas.

La resolución 1718 fue aprobada después de que Pyongyang realizara una prueba nuclear en octubre de 2006. El documento prohíbe a Corea del Norte lanzar misiles balísticos o volver a realizar pruebas nucleares. También restringe la importación y exportación de armas y bienes relacionados.

El comunicado también pidió a Pyongyang volver al estancado diálogo a seis bandas que buscan terminar con su programa nuclear y exigió que se abstenga de nuevos lanzamientos. El diálogo implica a Corea del Norte y del Sur, China, Rusia, Japón y Estados Unidos.

Según analistas, la aprobación del comunicado será simbólica y que probablemente no provocará una aplicación estricta de las sanciones contra Pyongyang.