La renuncia del vicepresidente del regulador financiero británico salpica a Brown

LONDRES, 11 (EUROPA PRESS) La renuncia del vicepresidente de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, por sus siglas en inglés), James Crosby, tras ser acusado ayer de haber despedido en 2005 en HBOS a un empleado que lo advirtió del peligro al que se había expuesto el sector cuando ambos trabajaban en el banco escocés ha salpicado al primer ministro, Gordon Brown, encargado del nombramiento de Crosby en el ente regulador. La polémica se generó a partir de la confesión de Paul Moore, quien ejercía como responsable del grupo de evaluación de riesgos de la entidad, actualmente absorbida por Lloyds, y quien aseguró que fue cesado personalmente por Crosby por sus "reiterados" avisos de que las prácticas adoptadas "conducirían al desastre" al sector, según confesó en una carta remitida ayer a la Comisión del Tesoro que investiga las causas de la crisis. En su misiva, Moore acusó directamente a James Crosby, uno de los asesores privados de referencia de Brown cuando ostentaba la cartera del Tesoro, al punto de que fue el propio mandatario quien lo promovió como número dos de la FSA, uno de los organismos bajo escrutinio por no haber sido capaz de supervisar con garantías los excesos de la industria bancaria. La renuncia del vicepresidente del regulador de la City fue aprovechada por la oposición para denunciar el "grave error de juicio" del primer ministro, a quien el líder conservador, David Cameron, exigió durante la sesión de control al Gobierno que lo admitiera. "¿Por qué no puede por una vez reconocer que ha cometido un error?", insistió en cada una de sus intervenciones en el Parlamento, en las que censuró la tendencia de Brown a "decir que ninguno tiene nunca nada que ver con él". DECISIÓN CORRECTA Por su parte, el primer ministro consideró que la decisión de su antiguo colaborador era "la correcta" para poder así responder a las acusaciones desde una posición menos conflictiva, pese a lo que Cameron recordó que fue el propio Brown quien apoyó el nombramiento del Crosby como 'sir' y "dependía de él para el asesoramiento". El dirigente financiero realizó dos para el Gobierno, uno en materia de documentos de identidad y el otro sobre financiación hipotecaria. En consecuencia, el anuncio de la marcha del número dos de la FSA incrementó las especulaciones acerca de que había sido menos voluntaria y su difusión había sido adelantada para restar presión al dirigente laborista en el habitual careo semanal con el responsable de los conservadores, puesto que se dio a conocer tan sólo media hora antes del inicio de la sesión. VERSIONES No obstante, el Ministerio del Tesoro ya ha salido a desmentir los rumores y un portavoz aseguró que la decisión de abandonar un puesto de cinco años ha sido "totalmente propia" y el mismo Crosby declaró que las advertencias de Paul Moore habían sido "investigadas de forma independiente y ampliamente" a partir de un proceso que, según explicó, llevó a los contables a no encontrar evidencias. Sin embargo, justificó su decisión de abandonar el puesto en la FSA en base a evitar que la polémica distrajese su atención de las responsabilidades en el regulador financiero en un contexto de crisis como el actual. Así, existe una investigación abierta para esclarecer las pautas de actuación antes de que el banco experimentase el colapso que llevó a ser absorbido por Lloyds en una operación monitorizada por el Gobierno en la que intervino en propio Brown. Por su parte, el autor de la polémica, Paul Moore, reiteró hoy que mantiene "firmemente" sus acusaciones y avanzó que cuenta con un "importante conjunto de detalladas pruebas adicionales" para darles soporte. Asimismo, dijo no estar "interesado en culpar a nadie, incluso aunque mucha gente crea que ésta es la intención". "Me parece triste que gente en posiciones tan importantes vean tan difícil admitir sus errores y pedir perdón", concluyó.