Economía/Laboral.- El Congreso convalida el decreto de medidas laborales urgentes, que se tramitará como proyecto de ley

Corbacho "tiende la mano" a la oposición y Montoro replica que el "socialismo crea paro" MADRID, 26 (EUROPA PRESS) El Congreso de los Diputados convalidó hoy, con el apoyo de CiU y el rechazo del PP, PNV y ERC-IU-ICV, el decreto ley de medidas laborales orientadas a frenar la escalada del paro y a incentivar el crecimiento del empleo, que finalmente se tramitará como proyecto de ley después de que el Gobierno alcanzara un acuerdo con los grupos minoritarios y, especialmente con los nacionalistas catalanes, con quienes pactó respetar lo "sustancial" del texto inicial. Así, la norma prosperó gracias a los 184 votos sumados por el PSOE, CiU, BNG y Coalición Canaria, frente a los 162 que sumaron PP, PNV, ERC-IU-ICV, Nafarroa Bai y UPyD. Por otro lado, su tramitación como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia fue aprobada por unanimidad. Durante el debate, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, aseguró que este decreto responde al "aspecto" de la crisis que "más preocupa" al Gobierno, que es su especial repercusión en el mercado de trabajo, que ha provocado, a su vez, un "incremento sustancial" de la tasa del paro en el último año, hasta llegar al 13,9%. Corbacho defendió las 80 medidas contenidas en el denominado 'Plan E' del Ejecutivo socialista, que han movilizado "recursos públicos sin precedentes", pero admitió que el empeoramiento de la situación del mercado laboral ha obligado a tomar "medidas extraordinarias" como las contenidas en el decreto, cuyo resultado será evaluado con los agentes sociales antes del 31 de diciembre, aunque podría verse prorrogado según la evolución del empleo. Y es que el ministro justificó la extraordinaria urgencia y necesidad de esta medida en una "coyuntura económica problemática" que ha forzado al Gobierno a tomar medidas "no formalmente consolidadas" por los agentes sociales, que mantiene abierto, no obstante, el diálogo social. En este sentido, incidió en que este decreto "no supone ningún recorte" de derechos sociales para los trabajadores. "El Gobierno tiende la mano a todos los grupos parlamentarios porque es lo que esperan los parados y las paradas", incidió Corbacho, quien aseguró que lo contrario sería apoyar el "abaratamiento del despido". "Difícilmente se puede rechazar garantizar la protección social de los trabajadores y el mantenimiento del empleo", señaló. MONTORO: LA MONTAÑA HA PARIDO UN RATONCITO. El portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, explicó el rechazo de su formación a la convalidación por "insuficiente, incoherente" y para "no volver a frustrar" las expectativas de los españoles ante la peor crisis de paro que, según sus cálculos, roza el 15% de tasa de paro. "El socialismo crea paro", aseveró el dirigente 'popular', para quien el de José Luis Rodríguez Zapatero es "el peor Gobierno de la Democracia". "No hay parados y parados, hay una situación insoportable de desempleo", replicó Montoro al ministro, a quien preguntó "a dónde van" con una política improvisada que sólo eleva la deuda pública, frente a la que reclamó "medidas trascendentes" que no se escuden tras la negociación con los agentes sociales. "La montaña (del diálogo social) ha acabado pariendo un ratoncito, que no sé si estará bajo el escaño del señor ministro", aseveró. Por su parte, el parlamentario de CiU, Carles Campuzano, señaló que "examinadas por separado" las medidas del decreto "pueden tener su utilidad", pero en bloque resultan "claramente insuficientes". Entre las "ausencias" de las que adolece el texto, destacó el apoyo a los trabajadores autónomos, los discapacitados y la participación de la iniciativa privada, y apostó por resolver estas cuestiones en el trámite parlamentario. Entre las medidas que contempla el decreto, se encuentra la autorización a los empleados afectados por un ERE temporal a que trabajen en otra actividad mientras se resuelve su situación. Asimismo, podrán recuperar sus prestaciones por desempleo consumidas con un límite máximo de 120 días. PNV: "NO HAY DECRETO MÁS REGRESIVO". Asimismo, el Ejecutivo ha aprobado la posibilidad de que las empresas "viables" puedan fraccionar o aplazar el pago de las cuotas a la Seguridad Social para poder seguir desarrollando su actividad. Además, la empresa que contrate a parados podrá bonificarse del 100% de la cuota empresarial a la Seguridad Social, mientras que si la contratación es de personas afectadas por un ERE la bonificación será del 50%. Este último punto suscitó las mayores críticas entre el resto de grupos de la oposición. Así, el portavoz de Trabajo del PNV, Emilio Olabarría, recordó al PSOE que fueron los "únicos" que han "abaratado el despido" durante la anterior legislatura con Jesús Caldera como ministro de Trabajo, y atacó duramente el decreto debatido hoy. "No he visto nada más regresivo que el que una persona tenga que pagarse su empleo", aseguró. ERC E ICV CRITICAN SU PERVERSIDAD. El representante de Izquierda Unida, Gaspar LLamazares, ironizó sobre el "decreto salomónico" presentado por Corbacho que, a su juicio, no responde a argumentos de extrema urgencia que hagan que el Gobierno "no apure" el diálogo con la "izquierda" para satisfacer al "voraz" sector empresarial español. Su compañero de grupo parlamentario y diputado de ERC Joan Tardá incidió en que el "pequeño ajuste" del decreto tienen poco bagaje frente a "la que va a caer" en los próximos meses, al tiempo que calificó directamente de "perversa" las bonificaciones, que suponen una "mercantilización" del mercado de trabajo. La diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, destacó que la falta de consenso de patronal y sindicatos compromete la posibilidad de eficacia de las medidas contenidas en el decreto, y cuestionó duramente la bonificación de los parados, algo en lo que coincidió con BNG. La portavoz de este grupo en el debate, Olaia Fernández Dávila, incidió también en que el diálogo social "no debe ser excluyente" de las patronales y sindicatos mayoritarios. EL PSOE DEFIENDE QUE SON MEDIDAS TEMPORALES. La representante de UPyD, Rosa Díez, denunció que el carácter coyuntural de las medidas impide que se "resuelvan los problemas estructurales" del mercado laboral español, y es síntoma de un Ejecutivo "que sabe muy bien ganar las elecciones pero es incapaz de gobernar". Por último, el socialista Jesús Membrado destacó que las medidas tienen la "cautela" de un límite temporal y auguró que el trámite como proyecto de ley permitirá que se "mejore convenientemente entre todos" y que se pueda enriquecer para potenciar su objetivo de "inserción de trabajadores" en el mercado de trabajo en un momento en el que las empresas tienen "problemas de liquidez".