La economía británica se contraerá un 3,5%, la peor cifra desde la guerra

  • Londres, 22 abr (EFE).- La economía británica se contraerá un 3,5 por ciento en 2009, según afirmó hoy el ministro de Economía, Alistair Darling, al presentar ante el Parlamento los presupuestos para el próximo año fiscal (de abril a marzo).

Londres, 22 abr (EFE).- La economía británica se contraerá un 3,5 por ciento en 2009, según afirmó hoy el ministro de Economía, Alistair Darling, al presentar ante el Parlamento los presupuestos para el próximo año fiscal (de abril a marzo).

La cifra es la peor desde el final de la II Guerra Mundial y es consecuencia de una recesión que, según Darling, podrá ser superada gracias a las medidas presupuestarias que propone el Gobierno.

"Mi pronóstico es que el retroceso del PIB para el conjunto del año será del 3,5%, en la línea de otros pronósticos independientes", dijo Darling, quien aventuró que la recuperación llegará en 2010.

"Pronostico un crecimiento del 1,25% en 2010", anunció el ministro, quien declaró que ese crecimiento se cimentará en una expansión de la inversión en empresas de las industrias del futuro, como las de bajas emisiones de gases contaminantes, la manufactureras más avanzadas y las telecomunicaciones".

El Producto Interior Bruto (PIB) de 2010 será positivo, pero Darling consideró que las primeras señales de crecimiento empezarán a verse "hacia finales" de 2009, un año duro, pero en el que "la economía británica sufrirá menos que Alemania, menos que Japón, menos que Italia y menos que el conjunto de la zona euro".

"La economía británica es diversa, flexible y fuerte, razón por la cual podemos tener confianza en la recuperación", dijo el titular de Economía, quien añadió que la inflación seguirá "descendiendo bruscamente, situándose en el 1 por ciento este año".

En 2011, concluyó Darling, la recuperación será un hecho, con una tasa de crecimiento del PIB en torno al 3,5 por ciento, para consolidarse en los años siguientes en torno al 2,75 por ciento.

El ministro culpó a "la profunda recesión global" del mal estado de las cuentas públicas, cuyas cifras negativas sobre deuda, déficit y desempleo han alcanzado cotas récord, según los datos difundidos hoy por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).

La deuda pública alcanzó los 743.600 millones de libras (835.900 millones de euros) y se situó en el 50,9 por ciento del PIB al término del pasado año fiscal, lo que representa el porcentaje más alto registrado desde el año 1976.

En cuanto al déficit presupuestario, hay que remontarse a 1946 para encontrar una cifra tan alta: 52.300 millones de libras (58.780 millones de euros), mientras que el déficit público se situó en el 6,19 por ciento del PIB, otro récord desde 1993.

El desempleo también se situó en cifras no vistas en la última década y a finales del mes de febrero alcanzó a 2,1 millones de parado, la cifra más alta desde febrero de 1997, unos meses antes de que los laboristas llegaran al poder con Tony Blair al frente.

Esta cifra de desempleados, que incluye a los que se benefician del subsidio de desempleo y a los que no, equivale al 6,7 por ciento de la fuerza laboral del Reino Unido, según la ONS.

Las medidas novedosas que se incluyen en los presupuestos son un incremento del 2% en los impuestos del alcohol y el tabaco, que entran en vigor esta medianoche, y un plan de renovación del parque automovilístico que hasta marzo de 2010 incentivará con 2.000 libras a quienes cambien su coche de más de 10 años por uno nuevo.

En materia impositiva, a partir de abril de 2010 se incrementará hasta el 50% el tipo marginal máximo para los ingresos anuales superiores a las 150.000 libras (167.800 euros).

Para recuperar el mercado de trabajo habrá un plan gubernamental para proteger medio millón de empleos y una oferta de trabajo o de formación para los mayores de 25 años que están en paro prolongado.

En materia inmobiliaria, hay una partida cercana a los 1.000 millones de libras para impulsar el mercado.

El dinero se destinará a garantizar los activos financieros hipotecarios con el objetivo de recuperar el crédito, a incentivar fiscalmente a los titulares de hipotecas, a poner en marcha proyectos urbanísticos paralizados, a crear casas ecológicas sostenibles y a mejorar las residencias militares.

Además, habrá una fuerte inversión en industrias no contaminantes para tratar de cumplir el objetivo del Reino Unido de reducir sus emisiones de C02 en un 34% para 2020, con 2.365 millones de libras para diversos proyectos orientados a particulares y empresas.

El líder del Partido Conservador, David Cameron, afirmó que los presupuestos son la confirmación de que el primer ministro, el laborista Gordon Brown, lleva al país a la bancarrota "financiera y moral" después de conducirlo "a la peor recesión desde la II Guerra Mundial", y alertó del riesgo de la gran deuda pública adquirida.

Cameron dijo que el endeudamiento histórico del Reino Unido llevará a Darling "a los libros de Historia" tras "escribir un capítulo entero de la economía del país con tinta roja".