Meyer (IU) propone plantear una nueva construcción europea con una economía basada en la intervención pública

Afirma que la UE no podrá concluir su construcción si no cambia de modelo económico

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

El candidato de Izquierda Unida a las elecciones europeas, Willy Meyer, afirmó esta tarde que es "imprescindible" el replanteamiento de una nueva construcción europea cuya economía se base en la intervención pública. "El debate no es si a la economía se la debe intervenir o planificar, sino quién la interviene y planifica. Las opciones son claras. O las interviene y planifica la lógica democrática, o la lógica de las multinacionales y el interés privado", subrayó.

Durante una conferencia en el Club Siglo XXI, titulada 'Ante la crisis: refundar Europa', Meyer agregó que la Unión Europea (UE) no podrá concluir su construcción, desde el punto de vista de la cohesión social y territorial, "si no cambia de dirección, si no cambia de modelo económico".

Por eso, a su juicio, las próximas elecciones europeas de junio no deben convertirse en un "debate virtual, como seguro convertirán PSOE y PP", sino que muy al contrario, deben ser una "oportunidad" para evaluar hasta qué punto la recesión económica es resultado también en la UE de una "orientación política y económica equivocada".

"Una orientación alejada cada vez más de las personas y de su participación activa en el proceso de construcción de los Estados Federados Europeos, de una UE basada en la democracia representativa y participativa que haga suya los valores de la cohesión social y territorial, la defensa de lo público, el empleo de calidad y una política fiscal progresiva que permita la justa distribución de rentas", expuso.

RESCATAR SECTORES ESTRATÉGICOS EUROPEOS

Para el candidato de IU, esta nueva economía deberá "rescatar" los sectores estratégicos europeos como la energía eléctrica y la derivada del petróleo, la industria naval, un sector de la industria automovilística, los transportes, la gestión del agua, los servicios postales y una parte del sector financiero.

A su juicio, los instrumentos públicos de la energía europea deben organizar el debate hacia la sociedad del "post-petróleo y no dejarlos en manos de las multinacionales". Agregó que parte de los beneficios del consorcio público de la energía deberán destinarse a inversiones I+D, para conseguir una mayor eficiencia del consumo.

Abogó, además, por sustituir el actual Pacto de Estabilidad por un Pacto por el Empleo que cuente con una aportación sustancial del PIB de la UE y los países miembros, para reforzar el modelo social europeo. "Un pacto que permita la recuperación de salarios y pensiones y evite el permanente chantaje de empresas multinacionales de condicionar la productividad a la congelación salarial", planteó.

Esta política "alternativa", explicó Meyer, debe dirigirse a "mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y hacerles partícipes de la planificación económica, a una distribución más justa de la renta, a estimular la actividad económica consolidando el papel de los Estados en la economía y alcanzando una recuperación real de salarios y pensiones".

En este sentido, añadió que en esta nueva economía, los servicios públicos europeos no se deben "abrir" a la competencia, sino que deben gestionarse por los poderes públicos como "garantía para asegurar su calidad, disponibilidad y asequibilidad del servicio, garantizando así los derechos de los usuarios".

"Desde la izquierda europea pretendemos contribuir a un gran debate para recuperar el Proyecto Europeo, refundarlo desde la base, desde el interés de alcanzar un espacio común de solidaridad, desarrollo sostenible, fortalecimiento del modelo social, sobre la base de la democracia participativa, de la felicidad de las personas. Y queremos hacer protagonistas directos a los hombres y mujeres europeos", recalcó.

NO REELECCIÓN DE BARROSO

Meyer añadió que desde el Partido de la Izquierda Europea y el Grupo Parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea, harán "lo humanamente posible" para que el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, no sea reelegido, por considerarle "corresponsable del drama de la recesión en la UE". Según dijo, preferirían al frente de la Comisión a una persona con el perfil de Oskar Lafontaine".

Asimismo, señaló que esa refundación europea necesita una rectificación "en toda regla" de la política exterior, de vecindad y seguridad de la UE, ya que en los últimos cinco años ha tenido lugar una "voladura controlada del Derecho Internacional".

"Alentaron y apoyaron la guerra preventiva de Yugoslavia, han reconocido la independencia de Kosovo, apoyaron la creación de cárceles secretas en Europa, han tolerado los vuelos de la CIA, apoyaron la instalación de un sistema antimisiles en Polonia y República Checa que desencadenará una escalada armamentística en la Federación Rusa y China, han legislado para permitir el encarcelamiento sin tutela judicial hasta 18 meses a personas migradas no documentadas incluidas menores de edad", denunció.

En su opinión, los dirigentes europeos "consintieron por omisión a una enérgica respuesta diplomática, la última agresión israelí" en Gaza con un saldo de "1.434 muertos, entre ellos 288 niños y 121 mujeres". Por eso, acusó a Barroso y los miembros del Consejo de ser "responsables de la inhibición ante este crimen de guerra".

Por ello, propuso refundar la UE sobre la base de la ciudadanía, su felicidad y la felicidad de un "mundo comido, aseado, vestido, calzado, con techo, sano, culto, trabajador y en paz", en lugar de esa Europa en la que reina la lógica de la no intervención pública de la economía, con una política "monetaria y fiscal de carácter regresiva".