Financiación.- Simó cree que ahora no toca hablar de un referéndum interno en ERC

BARCELONA, 11 (EUROPA PRESS) La portavoz de ERC en el Parlament, Anna Simó, opinó hoy que no es momento de hablar de un referéndum interno en el partido para posicionarse sobre el nuevo sistema de financiación. En rueda de prensa, se refirió así a la petición en este sentido del sector crítico de ERC Esquerra Independentista. Tras lamentar haberse enterado de la propuesta por los medios de comunicación, Simó pidió "no ponerse la venda antes de la herida", y opinó que se trata de un debate "que no es el que toca cuando se está en negociaciones". Remarcó que ERC y el Govern están teniendo un actitud "firme" en la negociación, por lo que no se debe partir de un "presupuesto de desconfianza", sino todo lo contrario. Como ejemplo, citó el rechazo de la Generalitat a dos propuestas del Gobierno, la de julio y la de diciembre de 2008. "Si eso no es tener firmeza para no aceptar cualquier cosa, yo no sé qué es tener firmeza", indicó Simó, que priorizó llegar a un buen acuerdo a cerrar un pacto "en falso" que hipoteque el futuro de Catalunya. Para ella, ERC no debe "tirar la toalla", sino seguir luchando para lograr un buen acuerdo. Al preguntarle si el partido saldría del Govern si se pacta un mal modelo, respondió con ironía: "Si saliendo del Govern tuviéramos el traspaso del Aeropuerto de El Prat, el traspaso de Cercanías y el modelo de financiación, pues hagámoslo, socialicemos el sacrificio". Desde CiU, su portavoz en el Parlament, Oriol Pujol, criticó la resignación del Govern ante lo que parece ser un nuevo aplazamiento del acuerdo de financiación hasta después de las elecciones vascas y gallegos. Reprochó a los socios del Govern su debilidad ante un "nuevo incumplimiento", y añadió que nada que no sea "vergüenza o resignación" puede justificar el silencio de la Generalitat. También criticó el "partidismo" con el que actúa el Ejecutivo central, al posponer el acuerdo hasta después de las elecciones. Pujol alegó que la nueva financiación es una de las herramientas que podrían servir para afrontar la crisis, y no es una "manía nacionalista".