Ibarretxe aspira a que Euskadi administre las pensiones de los vascos porque confía "mucho más" en su gestión

Destaca la importancia de la formación ante la crisis y subraya que la innovación será "la palanca de transformación" para el futuro BILBAO, 12 (EUROPA PRESS) El lehendakari, Juan José Ibarretxe, destacó hoy que aspira a que las pensiones sean administradas en Euskadi porque confía "mucho más" en la gestión de las instituciones vascas que la de las españolas. Para el máximo representante del Ejecutivo autónomo, el hecho de tener administraciones "razonablemente bien gestionadas" ha permitido a Euskadi poner en marcha diversas medidas frente a la actual situación de crisis. En esta línea, afirmó que aspira a que, cuando se jubile, su pensión sea gestionada por las administraciones vascas porque confía "mucho más" en su gestión que en la de las españolas. Ibarretxe se pronunció, de esta manera, en un encuentro con universitarios, organizado por el sindicato de estudiantes Lurgorri en la Facultad de Ingenieros de la Universidad del País Vasco en Bilbao, en la que destacó que la innovación será "la palanca de transformación" que "alumbrará el camino del futuro". En su intervención, rechazó las críticas que ha recibido durante las últimos años "el superávit" de las administraciones vascas y destacó que, teniendo en cuenta el actual contexto económico, "menos mal que hemos estado haciendo acopio cuando las cosas han ido bien". "¿Os imagináis que ahora estaríamos a dos velas?", cuestionó, destacando que la situación de las administraciones vascas ha permitido poner en marcha medidas como ser "el único país con formación remunerada" para los trabajadores o equiparar las pensiones más bajas al Salario Mínimo Interprofesional. Según indicó, tener administraciones "razonablemente bien gestionadas" permite hacer hoy "un esfuerzo". En esta línea, señaló que aspira a que "cuando esté jubilado, sean las instituciones vascas las que gestionen mi pensión". "Confío mucho más en la gestión de las instituciones vascas que en la de los españolas. No tengo nada en relación con las instituciones españolas, pero yo quiero que mi régimen de pensión lo gestionen las vascas, me siento más seguro, tengo más confianza", insistió. Por otra parte, el lehendakari advirtió de la importancia de la formación en el actual contexto de crisis "global" así como de "grandes cambios y transformaciones". Tras indicar que la actual crisis "más que económica" es derivada de "la cultura de la soberbia y el pensamiento único desde el punto de vista de la economía", defendió que "el mercado sin valores es un rastro" y consideró que es necesario "regularlo" porque, de lo contrario, "llegamos a sufrir espasmos" como los que se están produciendo en este momento". Para Ibarretxe, "el gran problema que late detrás de la crisis económica y social que tenemos es que, cuando ha llegado la prosperidad, no sólo la hemos usado toda, sino que hemos usado también la de los demás". "En el mundo mal llamado civilizado, no sólo hemos vivido de nuestra prosperidad, sino también de la falta de prosperidad de otras partes del mundo. Cuando llegó la prosperidad, usamos nuestra prosperidad y nos comimos la prosperidad y el ahorro de otras partes de mundo", reiteró el lehendakari. Asimismo, insistió en que la actual situación "va a suponer una transformación económica y social enorme en el mundo". "Vamos a tener que hacer nuevos caminos", señaló el lehendakari, que recordó a los alumnos asistentes que Euskadi ha vivido otras crisis "durísimas" que ha logrado superar apostando por "la economía real". Según indicó, los valores que "han sacado" a la sociedad vasca "de los momentos críticos" son "la humildad" en sus análisis, "la tensión intelectual" para impulsar proyectos "cada día" y "la flexibilidad" para adoptar las medidas necesarias. Entre las "claves" del actual momento, destacó la formación porque "el mercado global en el que vamos a tener más disputas los países que jugamos en primera división es el mercado global que disputa el talento en el mundo". "Sembrar en la propia sociedad vasca, cuidar y retener el talento, y además atraer el talento. Este va a ser el mercado global más apetecido por todos los países", apuntó. El lehendakari apostó por hacer "un nuevo camino" con "la palanca de transformación" de la innovación. A su entender, "la innovación social, científica y técnica tienen que formar parte de nuestro ADN, y eso es lo que nos va a alumbrar en el camino del futuro, nuestra linterna". Del mismo modo, destacó que la formación "está detrás de todos los procesos de innovación en el mundo". SIN MIEDO A BOLONIA El lehendakari expuso sus propuestas en materia de universidad, entre las que apuntó que hay que impulsar "con claridad" el compromiso con "la calidad y la investigación", la integración del sistema vasco en el espacio europeo, la adecuación de la oferta universitaria a las demandas sociales, el impulso de centros de excelencia de postgrado en colaboración con otras universidades, nuevas becas de excelencia para los "mejores alumnos", puesta en marcha del programa para participación de estudiantes en "los mejores centros internacionales" y el desarrollo de los tres campus. Además, instó a no tener "miedo" a los cambios del denominado 'Proceso de Bolonia' y recordó que va a permitir pasar de un sistema de titulaciones que "básicamente lo define el Gobierno de Madrid" a una situación en que "podrá ser definido en desarrollo de la autonomía universitaria" por parte de la UPV. "¿Si realmente pensamos que somos adultos, que tenemos capacidad para desarrollar como es debido la autonomía universitaria, que somos mayores de edad, qué problema hay?", cuestionó el lehendakari, que también destacó que los masters y postgrados "serán oferta de la propia universidad" y por tanto tendrán precios públicos. De este modo, aseguró que "Bolonia no va a suponer la uniformización, sino el establecimiento de una serie de pautas a partir de las cuales cada uno de los agentes, en función del desarrollo de su autonomía, podrán establecer sus propias pautas en términos de proyecto universitario, lingüísticos, precios públicos, etc". "No veo un problema, una amenaza en la medida en que vamos a ser nosotros quienes vamos a tener más capacidad para definir los títulos, para establecer qué plan de normalización del euskera queremos...", añadió. No obstante, advirtió de que "va a suponer un esfuerzo extraordinario" y "cambiar nuestra cabecita" tanto para alumnos como profesores. Según reiteró, "es una revolución, un cambio de método después de mucho tiempo", al que "no hay que tener miedo". Por otra parte, defendió el desarrollo de las infraestructuras de transporte ferroviario, "olvidadas durante mucho tiempo" en Europa, insistiendo en que las estaciones vascas "tienen que formar parte del nuevo metro europeo". En este sentido, aseguró que "defender el tren es defender el progreso" y subrayó que, si bien es "legítimo" mostrarse "contrario" a los proyectos en este sentido, "lo que no es legítimo es poner bombas". Asimismo, señaló que, en el actual momento de crisis, no sólo es preciso "cuidar" a las personas desempleadas, sino también a los trabajadores. En este sentido, indicó que, "si en este momento hay dificultades de financiación del circulante en las empresas, atender a esas necesidades es en el fondo también -ante la crítica fácil lo digo- atender a ese millón de personas que tenemos trabajando en este país". LA PAZ Finalmente, el lehendakari reiteró que la paz "no es una utopía" e insistió en que "no es suficiente" con desearla, sino que hay "trabajarla". A su entender, la paz es "el mayor legado" que podría dejarse a las próximas generaciones. Si bien reconoció que "es difícil" ser optimista en los últimos tiempos, es necesario "el mensaje de esperanza" porque, sin ella, "no hay futuro".