Los ecuatorianos deciden en las urnas si avalan el "Socialismo del Siglo XXI"

  • Quito, 20 abr (EFE).- Más de diez millones de ecuatorianos convocados a las urnas el próximo domingo decidirán si avalan el proyecto del actual presidente, Rafael Correa, de seguir la senda del denominado Socialismo del Siglo XXI.

La crisis económica marcó en Ecuador la contienda electoral

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Los ecuatorianos deciden en las urnas si avalan el "Socialismo del Siglo XXI"

Los ecuatorianos deciden en las urnas si avalan el "Socialismo del Siglo XXI"

Quito, 20 abr (EFE).- Más de diez millones de ecuatorianos convocados a las urnas el próximo domingo decidirán si avalan el proyecto del actual presidente, Rafael Correa, de seguir la senda del denominado Socialismo del Siglo XXI.

Correa llegó al poder en enero de 2007 con lo que llamó Revolución Ciudadana para buscar una mayor equidad social en un país donde la mayoría de la población es pobre.

En sus dos años de Gobierno, Correa ha concretado algunas ofertas a los sectores más desfavorecidos, como mejoras en el sistema educativo, de salud y mayor atención al sector productivo en un intento por alejar al país de la dependencia del petróleo, el principal producto de exportación y, por tanto, la mayor fuente de ingresos del país.

En las elecciones del próximo 26 de abril, en las que Correa es favorito, los ecuatorianos decidirán si siguen la senda del llamado Socialismo del Siglo XXI, objetivo que comparte con sus homólogos de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales.

Correa ha buscado diversificar los mercados para los productos ecuatorianos, en un intento de evitar un predominio de Estados Unidos.

No obstante, la oposición ha criticado duramente el acercamiento del gobierno de Correa a naciones como Irán y China.

En el aspecto financiero, el giro de Correa a la izquierda lo ha llevado a desplazar a tradicionales agentes de crédito, como el Banco Mundial (BM) y a alejarse del Fondo Monetario Internacional (FMI) buscando como alternativa fuentes de préstamos de organismos regionales.

En cuanto a integración, Correa respalda la Unión de Naciones Suramericanas y que el Banco del Sur, aún en proyecto, sea uno de sus pilares.

También apuesta por la creación de una "Organización de Estados Latinoamericanos", que incluya a Cuba y que sustituiría a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Correa ha criticado reiteradamente el modelo neoliberal aplicado en América Latina y en su país en las últimas décadas.

En contraste, insiste en que en la Revolución Ciudadana que propugna sitúa "al ser humano y su trabajo" en el centro de la gestión pública.

Con su proyecto de "Revolución Ciudadana", el jefe de Estado dice que pretende dar prioridad al desarrollo social sobre el crecimiento económico y el pago de la deuda exterior.

Además, entre sus objetivos figura derrotar a la "partidocracia", como denomina a los partidos políticos tradicionales y a la que fustigaba aún antes de ser candidato a presidente en 2006.

Como figura pública, Correa se dio a conocer en abril de 2005, como primer ministro de Economía del Gobierno del presidente Alfredo Palacio, tras la caída de Lucio Gutiérrez de la Jefatura del Estado.

En las relaciones con los países vecinos, la ruptura de las relaciones diplomáticas con Colombia ha sido muy criticada por diversos sectores comerciales y políticos en el país.

Correa rompió relaciones diplomáticas con Colombia en marzo de 2008 a raíz de la violación territorial por parte de militares colombianos que cruzaron la frontera ecuatoriana en Angostura en un operativo contra las FARC.

En su candidatura a la reelección, Correa abandera como uno de sus grandes logros la redacción y aprobación de la nueva Constitución del país, que reforma el sistema de partidos y parlamentario, así como los tribunales y organismos de control del Estado.