Revilla cree que el cambio en el País Vasco es "tan necesario como comer" porque la presencia del PNV es "asfixiante"

SANTANDER, 20 (EUROPA PRESS) El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, cree que el cambio político en el País Vasco es "tan necesario como comer" debido a que la presencia del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en la sociedad es "asfixiante". "Lo controla todo", aseveró. El jefe del Ejecutivo cántabro confesó que está "muy ilusionado" con la posibilidad de que el próximo lehendakari sea el socialista Patxi López, algo que para él sería una "gran alegría", por lo que confía en que "no se tuerza" su llegada a la Presidencia del Gobierno vasco. "La alternancia es importante, que alguien gobierne toda la vida no es bueno, aunque sea un genio", sostuvo Revilla, quien además lamentó que en el País Vasco los Gobiernos no han tenido "lo suficientemente controlado" el problema del terrorismo. "Ahí el que no es nacionalista tiene que ir con escolta", añadió. El presidente respondió de esta manera a preguntas de un grupo de estudiantes del Instituto de Educación Secundaria 'Alberto Pico' de Santander, uno de los cuales le preguntó si el cambio en el País Vasco sería positivo para Cantabria. De hecho, el presidente cántabro desea que Patxi López sea lehendakari para invitarle a una reunión, con lo que auguró que las relaciones entre ambas comunidades serán "mejores", porque el dirigente del PSE-EE es "vasco, pero también español". Por tanto, con el dirigente socialista se reunirá "donde él quiera", sea "en Peñacabarga (Cantabria) o Guernica". Por el contrario, Juan José Ibarretxe es el único gobernante autonómico a quien Revilla no quiere recibir en encuentros institucionales. Es, según confesó, con el que "menos sintonía" tiene de todos los presidentes regionales. "No tengo ninguna", les dijo a los alumnos del Alberto Pico. "OBSESO" DE CANTABRIA A preguntas de los estudiantes de Secundaria, Revilla aseguró que no se ve de presidente "en ningún otro sitio", pero que sí tuviera que elegir otra comunidad, sería Asturias, pues considera que cántabros y asturianos forman parte de la "misma tribu". No obstante, insistió en que no se ve "fuera de aquí", hasta el punto de que si le dieran "mil millones y una isla desierta en el Caribe, no lo cambiaría nunca por mi tierra". Revilla no ve como un "trabajo" ejercer la Presidencia de Cantabria, porque para él "intentar hacer algo por Cantabria es un hobbie". El presidente se definió como un "obseso" de Cantabria, un nombre "glorioso" de España que le "emociona" escuchar. Al respecto, recordó su expresión "Cantabria me pone", que dijo durante el debate sobre el Estado de las Autonomías en el Senado. "Me salió del alma. No sé porque dije eso, fue una improvisación. Podía haber dicho otra barbaridad", contó Revilla, quien afirmó que la expresión "pone" no la suele utilizar habitualmente. El jefe del Ejecutivo relató que dijo esto tras escuchar al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, defender a esta autonomía, y enfatizó que a él también le "pone" España. "A Maragall le pone menos que a mí", apostilló.