La ONU denuncia la "alarmante" tasa de suicidios en los campamentos de refugiados birmanos en Tailandia


LONDRES|

El creciente número de suicidios e intentos de suicido en el campamento de refugiados birmanos más grande de Tailandia ha hecho saltar todas la alarmas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), una agencia de la ONU, que pide acciones urgentes para paliar la angustia de los desplazados.

Hasta 28 refugiados se han suicidado y otros 66 han intentado quitarse la vida en el campamento de refugiados de Mae La en los dos últimos años, el triple del índice de suicidios a nivel mundial, según un informe de la OIM publicado con motivo del Día Mundial de los Refugiados que se celebra este miércoles.

"El número de suicidios es muy alarmante. Necesitamos urgentemente afrontar esto", ha apuntado el responsable de proyecto de la OIM en Tailandia, Harry Smith. "Hay un gran nivel de angustia en los campamentos originada por una miríada de motivos como la falta de libertad de movimientos, incertidumbre por el futuro, dificultades económicas o falta de oportunidades educativas", ha explicado.

El de Mae La es el más grande de los nueve campamentos de refugiados instalados en la frontera con Birmania, en territorio tailandés, que acogen a unas 100.000 personas. Muchos de ellos se han pasado la vida entera en los campamentos.

El año pasado hubo un total de 14 suicidios en Mae La, un incremento significativo con respecto a los meses anteriores. Entre junio de 2014 y mayo de 2015 se contabilizó solo un suicidio. La OIM atribuye este salto a un cambio en la metodología sobre contabilización de suicidios.

Los hombres de menos de 50 años son los que más peligro corren, según las estadísticas, pero en ellas hay también un niño que se ha quitado la vida y tres más que lo han intentado. Casi 4 de cada 10 muertes se debieron a la ingestión de herbicida, al que tienen amplio acceso porque los propios residentes tienen huertos.

Los problemas familiares son un factor en casi la mitad de los suicidios y el alcohol y las sustancias estupefacientes están presentes en más de un tercio de los mismos.

Por todo ello, la IOM recomienda formar a los cooperantes en la prevención del suicidio y crear una unidad de terapia familiar. También pide que se envíe a un psiquiatra y a un trabajador social con conocimientos sobre prevención de suicidios y restringir el acceso a los herbicidas.

La mayoría de los refugiados son birmanos de etnia karen que tuvieron que huir del conflicto y la persecución durante la dictadura militar birmana.