Ban Ki-moon visita un campamento de refugiados en Sri Lanka

MANIK FARM, Sri Lanka (Reuters) - El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, recorrió el sábado el mayor campamento de refugiados de Sri Lanka, durante un viaje para presionar por un mayor acceso para las organizaciones humanitarias y la reconciliación política.

En la visita internacional de más alto nivel que llega a Sri Lanka desde que el Gobierno declaró el lunes la victoria sobre los rebeldes Tigres Tamiles en una guerra de 25 años, Ban también viajará al último campo de batalla y se reunirá con el presidente Mahinda Rajapaksa.

Ban dijo que alentaría a una discusión política abierta entre la mayoría cingalesa y las minorías, incluidos los tamiles, cuando se reúna con Rajapaksa más adelante el sábado en Kandy, el sitio histórico desde donde gobernaban los reyes cingaleses y un sitio sagrado para los budistas.

"Espero que el presidente Rajapaksa y los líderes del Gobierno busquen un diálogo inclusivo con los grupos minoritarios", dijo Ban a periodistas.

Rajapaksa ya ha prometido buscar un acuerdo político con los tamiles y dijo que no quiere que los ceilaneses vean la victoria sobre los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (TLET) como una derrota de la minoría tamil.

Las Naciones Unidas quieren acceso total a los campamentos que albergan a las 290.000 personas que escaparon de las zonas controladas por los TLET mientras la avanzaba la ofensiva militar contra los separatistas, que luchaban por crear una nación separada para los tamiles en la isla.

Ban recorrió Manik Farm, hogar de 220.000 refugiados, y visitó un hospital de campaña para los civiles heridos en la guerra.

Las agencias de la ayuda de la ONU se han quejado por la falta de acceso total a los refugiados y dijeron que el Gobierno ha entorpecido la entrega de ayuda al prohibir el uso de vehículos motorizados a miembros de la ONU o trabajadores de ayuda de otras agencias.

Sri Lanka ha dicho que necesita tiempo para eliminar a los posibles Tigres Tamiles infiltrados en los campamentos, y es cautelosa ante las agencias de ayuda, que según dice han ayudado a los rebeldes en el pasado. Planea reubicar a la mayoría de los refugiados dentro de seis meses.

"Intentaremos trabajar duro para hacer que esa promesa se cumpla", dijo Ban mientras recorría Manik Farm, el mayor campamento del país. "Ellos necesitan ser reubicados lo antes posible", agregó.

Cuando se le preguntó qué pensaba de los esfuerzos de Sri Lanka en la administración de los campamentos, Ban dijo: "Claramente hay algunas limitaciones en su capacidad".

El Gobierno ya ha pedido ayuda internacional y lanzó un llamamiento conjunto con las Naciones Unidas por 151 millones de dólares para mejorar los campamentos y los cuidados a quienes viven en ellos.