Más de 81.000 civiles huyen de la zona de combate en Sri Lanka

COLOMBO (Reuters) - Miles de civiles continuaban el miércoles abandonando la zona de conflicto de Sri Lanka, mientras los soldados y los rebeldes tamiles combatían en el que parece ser el fin de la guerra más antigua de Asia, a pesar de los llamamientos para proteger a quienes aún siguen atrapados entre dos fuegos.

En el tercer día desde que los soldados derribaron el muro de tierra construido por los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) y desataron el éxodo, el Ejército dijo que hasta ahora han registrado a 81.420 personas en tránsito hacia los campos de refugiados.

La presencia masiva de civiles en un territorio de 17 kilómetros cuadrados había sido la última defensa crucial de los tamiles, que se han negado a los repetidos llamamientos de las Naciones Unidas, los gobiernos occidentales y la vecina India para liberarlos.

El Gobierno de Sri Lanka, mientras tanto, ha rechazado las peticiones de tregua internacionales y del LTTE, y ha dicho que no puede permitir que un grupo calificado como organización terrorista por más de 30 países use este tiempo para rearmarse, como ha hecho en el pasado.

El miércoles por la mañana, los soldados habían capturado alrededor de una tercera parte del área aún en manos de los tamiles que había sido declarada como zona de no conflicto por el Ejército, hasta que los soldados entraron y comenzaron con la última batalla convencional del conflicto tras el éxodo de los civiles.

"Hay confrontaciones. En el momento en que nos topemos con los dirigentes del LTTE, los combatiremos. La operación de rescate continúa", dijo el portavoz militar, brigada Udaya Nanayakkara.

El portavoz de Defensa Keheliya Rambukwella dijo después en una sesión informativa que los soldados se habían hecho con el control de una tercera parte de la zona, después de capturar el centro de la franja costera y dividir en dos al resto de combatientes rebeldes.

Nanayakkara confirmó que en lo que va de año, 153.000 civiles han huido de las zonas del LTTE.

LA ONU CONFIRMA EL ÉXODO

Naciones Unidas confirmó el éxodo de esta semana.

"Van 60.000 más y subiendo, y hemos escuchado algunas informaciones acerca de que vienen hasta 110.000", dijo el portavoz de la ONU en Colombo, Gordon Weiss, que advirtió que los datos eran preliminares y que no estaban confirmados.

Hasta ahora, sólo 7.500 han llegado a los centros de refugiados en Jaffna y Vavuniya, mientras que el resto estaban en tránsito, afirmó.

Las agencias de ayuda humanitaria han advertido que las condiciones de los campos de refugiados podrían empeorar rápidamente si se duplica su población, pero el presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, ha ordenado que se envíen más suministros.

El martes, el Comité Internacional de la Cruz Roja dijo que la situación en la zona de conflicto era "catastrófica", que varios cientos de personas habían muerto desde el lunes, y al menos 50.000 seguían en riesgo con limitaciones en la comida, el agua y las medicinas.

Naciones Unidas y otros organismos han acusado al LTTE de obligar a la gente a quedarse en la zona de conflicto o de forzarlos a combatir, y al Gobierno de bombardear zonas civiles. Ambos han negado las acusaciones.

La operación militar para rescatar a los civiles comenzó el lunes y ganó velocidad el martes después de que el LTTE ignorara el plazo del mediodía para rendirse.

Un dirigente del LTTE dijo horas después que el grupo nunca se rendiría ni cejaría en su intento de crear un estado independiente para la minoría tamil de Sri Lanka, que persigue desde principios de la década de los 70 y que estalló en una guerra civil en 1983.