ONG solicitan atención específica para ayudar a la etnia de los rohingya un año después del Nargis

El Grupo Central Tripartito podría ser el instrumento ideal para atender a la población más afectada por el ciclón

BANGKOK, 31 (EUROPA PRESS)

Un año después del establecimiento del Grupo Central Tripartito (TCG por sus siglas en inglés) para la coordinación de la respuesta internacional de ayuda tras el paso del ciclón Nargis, muchos de los funcionarios integrantes de esta organización solicitan que se prolongue su existencia para seguir ayudando a los miembros de la etnia rohingya, una de las comunidades más afectadas por la tormenta.

El TCG, que funciona bajo la dirección de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), y en coordinación con las agencias humanitarias de Naciones Unidas y el Gobierno militar birmano, ha demostrado ser de extraordinaria ayuda a la hora de garantizar la asistencia a las víctimas del Nargis, que dejó a su paso más de 140.000 muertos y más de dos millones de desplazados.

Por ejemplo, en las primeras semanas tras el desastre, el grupo desempeñó una labor esencial en las operaciones para facilitar el acceso al delta del Ayeyarwady, la localidad más afectada por el paso del ciclón. En este sentido, la organización se encargó de distribuir los visados de entrada al país a los trabajadores humanitarios internacionales de ONG y Naciones Unidas.

"Sin la ayuda del TCG, la labor humanitaria podría haberse visto ralentizada", según indicó el presidente de Save the Children-UK, Andrew Kirkwood, a la agencia de información de Naciones Unidas (IRIN). "Además, se convirtió en la representación del Gobierno en las tareas de negociación con la comunidad internacional, y los países donantes no hubieran sido capaces de asistir a los afectados a semejante escala sin la existencia de esta organización", añadió Kirkwood.

Doce meses después, muchos trabajadores humanitarios creen que el TCG podría desempeñar una función adicional: responder a la petición de socorro de los rohingya, una minoría oficial étnica, lingüística y religiosa en el estado de Rajine, en el norte de Birmania.

A principios de año, los rohingya se convertían en el punto de atención internacional cuando un millar de ellos fueron abandonados en el mar por las autoridades tailandesas cuando intentaban escapar de la zona de desastre en la que se había convertido Birmania. Cientos de ellos acabaron en Indonesia e India. Otros murieron en aguas abiertas.

Su estatus se ha convertido en un importante contencioso regional. En este sentido, la ASEAN ha solicitado al Proceso de Bali (establecido para abordar la situación del tráfico de personas en la región) que dedique parte de su atención a esta minoría étnica.

UN MILLÓN EN PELIGRO

Los rohingya conforman el 85 por ciento de la población del estado de Rajine. Son más de un millón de personas que carecen de estado según la ley birmana y se encuentran bastante abandonados por las autoridades. Por ello, se ha planteado la posibilidad de que el TCG pueda ocuparse de sus necesidades, previniendo el éxodo humano al que se están viendo sometidos y el papeleo que supone su repatriación.

"El TCG podría suponer un beneficio enorme si su labor se ampliara al resto del país, o bien se empleara en áreas específicas como el estado de Rajine del norte", según el subdirector de la misión de Médicos sin Fronteras en Birmania, Luke Arend.

LECCIONES DEL NARGIS

Otros oficiales humanitarios consideran que la principal lección que se puede extraer de la experiencia del TCG es la cooperación demostrada entre esta organización y las partes involucradas en las labores de ayuda en Birmania.

"Durante el año pasado, la cooperación entre los socios del TCG se ha desarrollado bastante bien, y Naciones Unidas espera que las partes puedan desarrollar un diálogo conjunto a la hora de facilitar el envío de ayuda humanitaria dialogue y asistencia al desarrollo en otras partes del país", según el coordinador humanitario de Naciones Unidas, Bishow Parajuli.

De igual modo opina el secretario general de la ASEAN, Surin Pitsuwan, figura clave en la creación del TCG. "Llegados a este punto, una iniciativa de este tipo es importante, una fuerza humanitaria que satisfaga las necesidades de los residentes en el estado de Rajine. Un mecanismo así podría ser beneficioso", opinó.

Sin embargo, la Junta Militar de Birmania no ha realizado hasta ahora ningún comentario al respecto y la cuestión ni siquiera ha sido abordada por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), según reconoció el jefe regional de la entidad, Raymond Hall.

"Técnicamente, sería posible emplear el modelo del TCG para ayudar en Rajine, pero si es o no posible depende del acuerdo que se pueda alcanzar entre la ASEAN y el Gobierno de Birmania", indicó.