Unos 5.000 civiles huyen de la zona bajo control del LTTE a través de la laguna que la rodea

El Gobierno rechaza un alto el fuego mientras los Tigres Tamiles se niegan a deponer las armas

COLOMBO, 14 (Reuters/EP)

Unos 5.000 civiles huyeron hoy de la zona bajo control de los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) cruzando la laguna adyacente bajo los disparos de los rebeldes, según informó el Ejército, tras comprobar la aviación la fuga masiva de la pequeña franja costera en la que han sido arrinconados los últimos rebeldes tamiles por las fuerzas gubernamentales.

"Unos 2.000 civiles han cruzado la laguna, hay un gran número de personas cruzando y (los rebeldes) les están disparando", indicó el portavoz del Ejército, Udaya Nanayakkara, quien precisó que "cuatro personas han muerto y otras 14 resultaron heridas".

El representante en funciones de la ONU para Sri Lanka, Amin Awad, indicó a Reuters que fuentes locales en la zona de combates han confirmado que hasta 6.000 personas estaban en el agua o habían conseguido cruzar la laguna.

"Están intentando escapar, pero el LTTE está disparando contra ellos", explicó Awad, que también es el director del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en el país. "El Ejército y la Marina aseguran haber rescatado a algunos y estamos preocupados por los que quedan", afirmó.

Al menos doce civiles fueron evacuados en helicóptero a un hospital al sur de la zona de combate, según informó el portavoz de la Fuerza Aérea, comandante Janaka Nanayakkara.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicó hoy que los combates impidieron a este organismo por tercer día consecutivo enviar material de ayuda y trasladar en barco a los heridos.

"La situación se está volviendo desesperada debido a la continuación de intensos combates sin interrupción", lamentó la portavoz del CICR, Sarasi Wijeratne, desde Colombo. El CICR había informado ayer de la muerte de uno de sus trabajadores locales, el tercero en lo que va de año.

Entretanto, y pese a los llamamientos tanto del Consejo de Seguridad de la ONU como del presidente estadounidense Barack Obama al cese de las hostilidades, el Gobierno descartó una tregua e insistió en que sus tropas sólo están empleando armamento ligero para intentar liberar a los civiles atrapados en la zona controlada por el LTTE.

"Cuando el LTTE deponga las armas y se rinda, no habrá necesidad de realizar operaciones para liberar a los civiles", afirmó el ministro para Gestión de Desastres y Derechos Humanos, Mahinda Samarasinghe, en declaraciones a Reuters.

Por su parte, el jefe político del LTTE, B. Nadesan, afirmó en un comunicado que los Tigres Tamiles respaldan un alto el fuego permanente pero descartó deponer las armas, que calificó de "escudo protector".

"Los tamiles están deseando seriamente que el presidente Obama encabece la intervención humanitaria", afirmó, acusando a la ONU de retraerse a la hora de llevar la paz a Sri Lanka. El responsable tamil no hizo ninguna referencia a las palabras de Obama calificando el reclutamiento forzado de civiles y su uso como escudos humanos de "deplorable" y su llamamiento a deponer las armas.

Entretanto, la ONU pidió al Gobierno ceilandés que acelere el proceso de identificación de los miles de desplazados internos que se encuentran actualmente en campamentos gubernamentales en el norte de la isla. Según Naciones Unidas, cerca de 200.000 civiles tamiles han huido de los combates y más de la mitad de ellos han cruzado a las zonas controladas por el Gobierno desde el 20 de abril.

El Gobierno quiere controlar todas las entradas en un intento por separar a los civiles de combatientes camuflados entre ellos, un proceso al que la ONU sólo tiene acceso parcial en Omanthai, el punto final de control antes de Vavuniya.

"Acelerar el registro y separación de antiguos combatientes de civiles permitiría una salida más rápida de los desplazados internos de los campamentos y les permitiría libertad de movimiento, incluida la opción de residir con familias de acogida fuera de los campamentos", señaló el portavoz de la ONU en Colombo, Gordon Weiss, en declaraciones a la agencia de la noticias de la ONU IRIN.

Según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), unos 198.000 civiles tamiles están acogidos en 41 campamentos en los distritos de Vavuniya, Jaffna, Mannar y Trincomalee, a fecha de ayer. La mayoría de los campamentos están superpoblados y tienen cobijo limitado, así como problemas de agua y de asistencia sanitaria.