La cumbre se anunciaba borrascosa y fue un modelo de cordialidad y consenso

  • Puerto España, 19 abr (EFE).- La V Cumbre de las Américas que hoy se clausuró en Puerto España terminó en un clima de cordialidad y con encendidos elogios de prácticamente todos los participantes, y escenificó la nueva relación de Estados Unidos con el continente.

Puerto España, 19 abr (EFE).- La V Cumbre de las Américas que hoy se clausuró en Puerto España terminó en un clima de cordialidad y con encendidos elogios de prácticamente todos los participantes, y escenificó la nueva relación de Estados Unidos con el continente.

Las expectativas de una cumbre borrascosa quedaron finalmente diluidas, en parte por las dotes diplomáticas y el despliegue de encanto del presidente Barack Obama, que consiguió arrancar elogios hasta de los mandatarios más hostiles a EE.UU., como el venezolano Hugo Chávez o el hondureño Manuel Zelaya.

El presidente nicaragüense Daniel Ortega llegó a decir en la inauguración que sentía "vergüenza" por asistir a esta cumbre, y tanto él como sus aliados del ALBA (Venezuela, Honduras, Bolivia y Dominica) ya habían anunciado que vetarían el comunicado final en protesta por la ausencia de Cuba.

Pero la declaración final fue finalmente firmada por el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, en nombre de todos los participantes, y no hubo vetos, sino la expresión de algunas reservas de Venezuela, Bolivia, Brasil o Argentina, por motivos tan diversos como Cuba, los biocombustibles o la crisis económica mundial.

Lo expresó de forma muy gráfica el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza: "Los que pensaban que esto iba a ser una pelea y una gritería han salido defraudados; se ha notado un nuevo espíritu muy positivo", dijo.

El presidente brasileño, Lula da Silva, afirmó hoy que se va de Puerto España "extremadamente sorprendido" por las cosas positivas que ocurrieron en la reunión ya que Estados Unidos y los demás países del continente crearon "una nueva forma de vencer las divergencias y debatirlas con madurez".

Pero más significativas son las palabras del presidente venezolano Hugo Chávez, el promotor del ALBA y paladín del antiamericanismo en el continente: "Todo terminó como debía ser, el encuentro fue todo un éxito que derivó en un conjunto de compromisos tácitos y otros expresamente definidos", dijo hoy.

"De todas las cumbres a las que he asistido en esta década ésta es, sin duda, la más exitosa, la que ha abierto los portones a una nueva era de razonamiento entre todos los países", dijo Chávez en sintonía con la idea de una "nueva era" que anunció Obama el día de la inauguración.

En una muestra de esa nueva etapa, Chávez anunció que volverá a cubrir la plaza de embajador en Washington en la persona de Roy Chaderton.

Así, la hostilidad de los países del ALBA hacia Estados Unidos también parece desinflarse, como quedó de relieve hoy en las palabras del presidente Zelaya, en unas declaraciones tras reunirse con sus colegas centroamericanos y con el presidente Obama.

"Toda la cumbre ha tenido un ambiente de diálogo muy fraterno y eso nos agrada a los latinoamericanos, no tenemos ya los fuertes choques que había antes. El trato de Obama es totalmente diferente: más apertura, más diálogo y más respeto; hay buenas perspectivas (porque) Estados Unidos cambió con Obama", dijo.

También la OEA contribuyó a zanjar el viernes la polémica sobre la ausencia de Cuba, al anunciar su secretario general, José Miguel Insulza, que propondrá que el próximo junio la organización debata la derogación de la resolución que expulsó a Cuba en 1962, aunque luego corresponderá a La Habana solicitar formalmente su reingreso.

En una conferencia de prensa, Obama dijo antes de abandonar Puerto España que en la V Cumbre de las Américas se ha establecido una nueva era de cooperación con Latinoamérica que irá más allá de la tradicional colaboración militar o contra el narcotráfico.

Obama agregó que la reunión ha servido para establecer una nueva etapa de respeto hacia los países soberanos y democráticos del continente, a pesar de las diferencias de opiniones.

La próxima Cumbre de las Américas no tiene todavía sede establecida. Colombia, Venezuela y Paraguay han solicitado hoy formalmente acoger esa próxima cita continental, pero el presidente colombiano Álvaro Uribe dijo que esa decisión se conocerá en los próximos días.