La distensión Cuba-EEUU marcará la cumbre de las Américas

La distensión Cuba-EEUU marcará la cumbre de las Américas

La distensión Cuba-EEUU marcará la cumbre de las Américas

PUERTO ESPAÑA (Reuters) - Líderes del continente americano se reunían el viernes para celebrar una cumbre que se ha visto sobrepasada por un intenso debate sobre la posible reconciliación entre Cuba y Estados Unidos y cómo podría conseguirse.

El presidente estadounidense, Barack Obama, quien se reunirá con la mayoría de sus colegas de América Latina y el Caribe por primera vez, dijo durante una visita a México el jueves que quería "reformar" la relación de Estados Unidos con Cuba, que ha estado inmersa en hostilidades desde la Guerra Fría. Aunque quiere que la isla colabore abriéndose a más libertades políticas.

Aumentando las esperanzas a la posibilidad de un futuro acercamiento, el presidente cubano, Raúl Castro, dijo que su país estaba abierto a dialogar con Estados Unidos acerca de "todo", aunque demandó respeto a la soberanía de Cuba.

La perspectiva de un acercamiento entre los antiguos enemigos ideológicos y un conflicto que ha marcado al hemisferio durante medio siglo ya estaba dominando los momentos previos a la V Cumbre de las Américas que comienza el viernes en Trinidad y Tobago.

Cuba no asistirá a la cumbre, pero algunos líderes de América Latina han presionado a Washington para que levante un embargo comercial que ha impuesto sobre la isla de Gobierno comunista en los últimos 47 años y han pedido la reincorporación del país a la Organización de Estados Americanos (OEA).

En su comunicado emitido el jueves, Castro dijo que su país estaba dispuesto a hablar con Estados Unidos sobre "Derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos (...) todo lo que quieran discutir".

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, de visita en República Dominicana antes de partir hacia Trinidad y Tobago, saludó lo que definió como "aperturas" de Castro.

"La estamos examinando muy seriamente y consideraremos cómo proyectamos responder

Las señales conciliadoras de los más emblemáticos enemigos políticos del hemisferio surgieron cuando Obama, quien ha prometido una "nueva sociedad" con América Latina, afronta un llamamiento unánime de la región para que ponga fin al embargo comercial de Estados Unidos sobre Cuba.

Obama volverá a escuchar este llamamiento en Trinidad y Tobago de parte de muchos de los 33 líderes que asistirán a la cumbre, quienes argumentan que los esfuerzos de Estados Unidos por marginar a Cuba son obsoletos y han terminado por aislar al Gobierno estadounidense en la región.

Esta misma semana, el presidente de Estados Unidos abrió una brecha en el embargo al levantar las restricciones a los viajes y remesas de familiares a Cuba y al permitir que firmas de estadounidenses postulen a licencias de telecomunicaciones en la isla.

"DISTRACCIONES" A LA AGENDA

Antes de la llegada de Obama a Puerto España, responsables estadounidenses trataban de impedir que el debate sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se convirtieran en el tema central de la cumbre, en detrimento de la propuesta de estrategias para enfrentarse a la crisis financiera.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, un firme aliado de Cuba, he declarado que no firmará la declaración final de la cumbre porque no refleja los llamamientos para que Washington cambie su política con la isla.

Pero Obama ha dejado claro que espera que Cuba muestre reciprocidad al permitir más libertad política a su pueblo. Organizaciones de derechos humanos han dicho que Cuba tiene alrededor de 200 prisioneros políticos, a quienes Estados Unidos considera mercenarios.

La isla también limita severamente la libertad de expresión, pone límites a los viajes de sus ciudadanos hacia el extranjero y no celebra elecciones multipartidistas.

En el pasado, Cuba ha rechazado cualquier condición para mejorar las relaciones y varios estados latinoamericanos y caribeños apoyan esta postura de La Habana.