Obama reclama a Latinoamérica "hechos, no palabras" en la nueva relación

  • Puerto España, 19 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que a partir de ahora "lo importante son los hechos, no las palabras" para demostrar una nueva relación en el continente americano.

Obama reclama a Latinoamérica "hechos, no palabras", en la nueva relación

Obama reclama a Latinoamérica "hechos, no palabras", en la nueva relación

Puerto España, 19 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que a partir de ahora "lo importante son los hechos, no las palabras" para demostrar una nueva relación en el continente americano.

En una rueda de prensa tras la clausura de la V Cumbre de las Américas de Puerto España, Obama afirmó que en esta reunión se ha lanzado una "nueva era de alianza" y en los últimos días "hemos visto señales potenciales positivas en el cambio de la relación entre EE.UU. y Cuba y Venezuela".

Pero, subrayó, "la prueba para todos nosotros no serán sólo las palabras, sino también los hechos", tanto por parte de EE.UU. como de Latinoamérica.

El presidente, que durante la cumbre ha recibido los elogios de sus colegas por su oferta de una nueva "alianza entre iguales", indicó que durante la reunión "hemos visto palabras grandilocuentes pero tenemos que asegurarnos de que continuamos la tarea para conseguir resultados".

"Aprovechar esta oportunidad no será siempre fácil. Habrá desacuerdos, pero vamos a trabajar con nuestros respectivos equipos para alentar la puesta en marcha" de esta nueva relación y todo lo que conlleva, explicó el mandatario.

Según recordó, EE.UU. ya ha dado esas primeras señales de cambio en en lo que respecta a Cuba, al liberalizar los viajes y los envíos de remesas de los cubano-estadounidenses hacia la isla, y espera ahora que el Gobierno de La Habana muestre señales claras hacia la democratización.

El hecho de que el presidente cubano, Raúl Castro, haya incluido los derechos humanos en los temas que asegura estar dispuesto a debatir con EE.UU. representa, precisó, "una señal de progreso", que Estados Unidos va a explorar, pero son necesarios hechos como la puesta en libertad de los presos políticos.

"Creo que no cambiaremos de la noche a la mañana" la política de la relación entre los dos países pero ahora existe esa posibilidad, indicó.

Cuba ha sido uno de los protagonistas del encuentro de Trinidad, donde los líderes latinoamericanos pidieron a Obama una normalización de las relaciones y el levantamiento del embargo que EE.UU. impone a la isla desde 1962.

Sobre los debates en la V Cumbre de las Américas, señaló que se ha establecido una nueva era de cooperación con Latinoamérica que va más allá de la tradicional colaboración militar o contra el narcotráfico.

En este sentido, resultó significativa su alusión a los millares de médicos cubanos presentes en las zonas más necesitadas del continente.

"Eso representa un recordatorio para nosotros de que si nuestra única interacción es la colaboración militar o contra el narcotráfico no podremos desarrollar las conexiones que con el tiempo ayudarán a alentar el cambio en la región", declaró.

La Cumbre sirvió también para marcar el posible inicio de un deshielo en las relaciones entre EE.UU. y Venezuela.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, que afirmó que quiere ser "amigo" de Obama, anunció el sábado el envío de un nuevo embajador, Roy Chaderton, a Washington, después de que el pasado septiembre ambos países expulsaran a sus respectivos representantes diplomáticos.

El Gobierno de EE.UU. ha calificado de "positivo" el paso anunciado por Chávez.

En este sentido, Obama indicó que mantiene aún "grandes diferencias" sobre política con Chávez, cuya retórica ha sido "en ocasiones inflamatoria" y en otras "hemos visto a Venezuela injerir en otros países vecinos".

Al mismo tiempo, señaló, el presupuesto de Defensa venezolano es "una fracción del estadounidense" y ambos países comparten intereses petroleros, por lo que es "improbable" que vaya a representar un "peligro para los intereses nacionales de Estados Unidos".

Obama condenó cualquier intento de golpe de estado o magnicidio en el continente y citó, en concreto, el denunciado esta semana por el presidente de Bolivia, Evo Morales.

"Estoy absolutamente en contra y condeno cualquier intento de deponer a un Gobierno democráticamente elegido. Esa no es la política de mi Gobierno y quiero dejarlo tan claro como sea posible", aseguró el mandatario, que emprendió regreso a Washington inmediatamente después de concluir la rueda de prensa.

Antes de participar en esta cumbre, Obama visitó México en lo que ha sido su primera gira por América Latina.