Obama tiene el reto de reconducir las crispadas relaciones con América Latina

  • Madrid, 2 abr (EFE).- La Administración de Barack Obama tiene por delante un mandato en el que deberá reconducir las "crispadas" relaciones con América Latina y el Caribe, una región que no podrá ser ignorada por el presidente estadounidense, según recoge un análisis incluido en el Anuario Iberoamericano 2009.

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Madrid, 2 abr (EFE).- La Administración de Barack Obama tiene por delante un mandato en el que deberá reconducir las "crispadas" relaciones con América Latina y el Caribe, una región que no podrá ser ignorada por el presidente estadounidense, según recoge un análisis incluido en el Anuario Iberoamericano 2009.

El Anuario, publicado por la Agencia Efe y el Real Instituto Elcano, fue presentado hoy en la Casa de América de Madrid.

En un análisis sobre las futuras relaciones entre Obama y América Latina, la investigadora asociada del Americas Project Center for American Progress Stephanie Miller señala que, aunque la realidad económica de Estados Unidos podría dificultar algunos de los planes del presidente estadounidense, sí existe un compromiso de "crear un nuevo concepto" en sus relaciones.

Miller cree que para transformar esas relaciones la nueva Administración tendrá que "lidiar" no sólo con el "turbulento legado" de George W. Bush, sino también con los cambios que se han producido en la región y con los desafíos cuyos orígenes son la desigualdad, la inseguridad y la debilidad de las instituciones.

"Para que esas relaciones no queden en el olvido, Obama tendrá que asegurarse de que su política para la región forma parte de su agenda más amplia", agrega.

Además, considera que una "conclusión ordenada" de la guerra de Irak y el cierre de Guantánamo "ayudarán a restablecer la imagen de Estados Unidos en todo el mundo, incluyendo América Latina".

A juicio de la investigadora, la contribución más importante que podría hacer Obama para mejorar las relaciones entre EEUU y la región sería reactivar la economía de su país, ya que así inyectaría energía a las relaciones económicas en América Latina, relanzaría el turismo y ayudaría a crear mercados robustos para los exportadores.

"Un mayor bienestar económico en EEUU ayudaría a disipar la permanente inseguridad económica como factor que contribuye al bloqueo en materia de inmigración y política comercial", añade.

Con respecto a Cuba, Miller cree que Obama estará motivado a reformar la "política fracasada" de los últimos años y opina que la forma en la que el Gobierno de la isla reaccione ante los primeros cambios políticos "decidirá en qué medida está dispuesto" el presidente estadounidense a cambiar.

Para enfrentarse a los desafíos del presidente venezolano, Hugo Chávez, la receta de Obama parece ser "no prestarle demasiada atención, además de tratar de llenar el vacío creado por la mala gestión de Bush, que abrió un espacio para Chávez y su agenda en América Latina", afirma este análisis del Anuario Iberoamericano.

"Si no se produce un cambio importante en la estrategia de Chávez, es poco probable que Obama dedique mucho tiempo o atención a las relaciones bilaterales EEUU-Venezuela", precisa.

México será el país de la región al que Obama dedique más tiempo y atención, según Miller, que recuerda que el presidente estadounidense es partidario de llevar a cabo una reforma global de la inmigración y que ha prometido incluirla en su agenda inmediata.

En Colombia, dice Miller, Obama ya ha expresado su apoyo a los "esfuerzos" de Álvaro Uribe por acabar con las FARC, los vestigios de paramilitares y las redes de narcotráfico.

También será importante en este primer mandato de Obama profundizar en las relaciones con Brasil.

Miller concluye afirmando que el presidente de EEUU no podrá ignorar a la región porque desarrolla un papel decisivo en la resolución de algunos de los retos principales con los que se enfrenta Estados Unidos.