EEUU, culpable de mucha de la violencia de México

EEUU, culpable de mucha de la violencia de México

EEUU, culpable de mucha de la violencia de México

MÉXICO DF (Reuters) - Un "insaciable" apetito en Estados Unidos por drogas ilegales es responsable de mucha de la violencia que azota México, dijo el miércoles la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.

La responsable reconoció el papel de Estados Unidos en el problema de los cárteles de la droga en México en su visita de dos días al país donde discutió con el presidente Felipe Calderón los planes de Washington para fortalecer la seguridad en la frontera común.

Un creciente número de asesinatos de bandas del narcotráfico en México, que alcanzó 6.300 el año pasado, y temores de que la violencia pudiera extenderse a Estados Unidos ha colocado el combate de México contra la droga en un sitio importante en la agenda del presidente Barack Obama.

Esto después de años de que México considerara que Washington estaba desatendiendo un problema conjunto, sobre todo porque el sofisticado armamento que usan los cárteles proviene de Estados Unidos.

"Nuestra insaciable demanda de drogas ilegales impulsa el narcotráfico. Nuestra incapacidad de evitar el contrabando de armas a través de la frontera para armar a esos criminales causa la muerte de policías, soldados y civiles", dijo Clinton a periodistas durante su vuelo a la Ciudad de México.

"Siento fuertemente que tenemos una co-responsabilidad", dijo.

Clinton dijo que el Gobierno de Obama respalda a México en su combate a los cárteles del narcotráfico y que tratará de acelerar la transferencia de equipos prometidos bajo la llamada Iniciativa Mérida, un plan de ayuda a tres años acordado en 2007 por 1.400 millones de dólares.

"Estaremos hombro con hombro con ustedes para que se cumplan estas acciones", prometió Clinton en una conferencia de prensa conjunta con la ministra mexicana de Exteriores, Patricia Espinosa.

Además, dijo que el Gobierno está explorando con el Congreso las formas de restringir la venta de rifles de asalto, comprados por los narcotraficantes en territorio estadounidense a través de testaferros e ingresados a México.

El combate a los cárteles de la droga -que matan a sus rivales muchas veces en las calles a plena luz del día- se ha convertido en la mayor prueba del Gobierno de Calderón mientras los sangrientos crímenes inquietan a inversores y espantan a los turistas.