Aprobado el documento político, que admite la fragilidad del nacionalismo y aboga por reforzar lealtad con PSdeG

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 (EUROPA PRESS)

El documento político que el BNG sometió hoy a análisis de su Asamblea Extraordinaria, en el que se admite la "fragilidad" del nacionalismos y se aboga por reforzar la lealtad con el PSdeG, fue respaldado por el 78,85 por ciento de los 1.868 delegados que ejercieron su derecho al voto y sin que se aprobasen el centenar de enmiendas que habían superado los trámites para llegar al cónclave.

En concreto, el documento político recibió el apoyo de 1.473 delegados, frente a los 205 que votaron en contra (el 10,90 por ciento) y 190 que se abstuvieron (el 10,10 por ciento).

Entre las enmiendas que no prosperaron, una de las que registró márgenes de votación más estrechos fue la que proponía hacer una lectura autocrítica desde la organización nacionalista de los resultados de las elecciones del 1 de marzo que desalojaron del poder al BNG y devolvieron la mayoría absoluta al PP.

Esta enmienda, por cuya aprobación votaron 642 delegados pero fue rechazada por 745, proponía reconocer que "como organización", el BNG no fue capaz de anticipar el escenario electoral que restó un diputado a los nacionalistas, de forma que "no se adoptaron las decisiones adecuadas para corregir a tiempo" los factores que provocaron "el fracaso electoral".

"Desaprovechamos las potencialidades de estar en el Gobierno de la Xunta para corregir las debilidades organizativas, que se manifestaron reiteradamente como déficit de relación entre BNG-Organización y BNG-Gobierno", señalaba esta enmienda impulsada por 'Máis BNG', que pretendía, según comentaron a Europa Press fuentes de esta corriente, que la organización frentista se responsabilizase también de la derrota electoral y "no culpar sólo a Quintana".

La vuelta al asamblearismo formó parte del voto particular que el Encontro Irmandiño introdujo en el debate, pero la mayoría de los delegados rechazaron abrir los cónclaves a la militancia, algo que también pidió Movemento Galego ao Socialismo --escindidos del desaparecido Movemento pola Base--.

ENMIENDAS TRANSACCIONADAS

Con todo, en la asamblea sí prosperaron las enmiendas transaccionadas en las comarcales, de forma que una de las novedades incorporadas al texto recoge que la "actuación táctica" debe consistir en "defender un Estatuto de Nación que permita definir el nivel de autogobierno requerido para afrontar los retos que la sociedad gallega tiene en el actual panorama estatal, europeo e internacional".

Los nacionalistas también abordan los pactos con el PSdeG, que fue su socio del bipartito en la pasada legislatura. El Bloque Nacionalista Galego (BNG) tiene "el máximo interés en que los pactos sigan" con el PSOE en el ámbito municipal, pero considera que los socialistas han llevado a cabo una "deriva centralista" y carecen de "lealtad" cuando constituyen la fuerza minoritaria en un bipartito, por lo que los nacionalistas ven necesario reforzar el "respeto mutuo".

Con todo, no consideran necesario una "revisión global" de sus pactos, sino que ésta debe basarse en la "búsqueda de la efectividad en el ámbito político y social".

A este respecto de los pactos con el PSOE, una de las enmiendas transaccionada y aceptada matiza que "es necesario tener presente" que la fuerza del BNG ante los socialistas "no sólo tiene que ver con la aritmética, sino con la actividad y presencias sociales".

FRAGILIDAD DEL NACIONALISMO

El BNG reconoce en el texto aprobado "la fragilidad del nacionalismo tanto en el plano organizativo como en lo referente a la vulnerabilidad ideológica de su base electoral". "Fracasamos en la tarea de ampliar nuestra base electoral en algunos territorios sociales hegemonizados tradicionalmente por el PP y sobrevaloramos nuestras posibilidades", admiten en su documento político.

El BNG augura que "se abre un tiempo político en el que la derecha va a endurecer las medidas represivas contra las libertades colectivas y contra las señales de identidad de la nación gallega". "El españolismo va a encentar un proceso de poda de las ramas que sustentan el proyecto emancipador gallego", prevén los nacionalistas.

Frente a ello, la oposición de la política "para ser eficaz, necesita de aliados sociales, de cobertura en la base, de compromisos y de movilizaciones de las mayorías sociales afectadas", avisan. En base a estas tesis, la labor de oposición será la de defender las medidas tomadas por el Gobierno bipartito que supusieron mejoras sociales y ahondar en las propuestas alternativas a la "lógica económica dominante", apuestan en su documento.

En el contexto estatal, ante la nueva situación del Gobierno del PP en Galicia, la organización frentista incide en "redefinir y matizar más su actuación en las Cortes Generales". Así, los nacionalistas "tienen que mantener un perfil claro frente a la crisis desde la diferencia de ser una fuerza política gallega y popular", agrega y finaliza que "debe seguir manteniendo la disponibilidad a acuerdos puntuales con el Gobierno español en beneficio de Galicia".