Debate (18).- Zapatero reconoce al BNG que cerrar el acuerdo de financiación en crisis es "como subir el Tourmalet"

El BNG reclama al Gobierno una reforma profunda del modelo de financiación autonómico y un "impuesto a las grandes fortunas"

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy en respuesta al BNG que la reforma de la financiación autonómica se encuentra ya en su "recta final", aunque admitió que culminar el acuerdo en tiempo de crisis económica es como subir el Tourmalet, una de las cumbres ciclistas más famosas del Pirineo.

Zapatero se pronunció así en el Congreso de los Diputados durante la segunda jornada el Debate sobre el estado de la Nación, en la que recordó su compromiso de convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera antes del 15 de julio para cerrar el nuevo modelo de financiación autonómica.

"Estamos en la recta final", dijo antes de apuntar que "en una etapa de crisis económica, culminar el acuerdo es como subir el Tourmalet. "A todos nos gustaría subir el Tourmalet en un tiempo récord, pero hay rampas, rampas duras, y hay que intentar que suba todo el equipo de manera conjunta y nadie se quede atrás en la ascensión", explicó.

A este respecto, el portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Jorquera, pidió en su intervención "una reforma en profundidad del sistema de financiación autonómica", recordando que son las comunidades las encargadas de gestionar los servicios públicos básicos y muchas políticas fundamentales para controlar la crisis.

Propuso así dotar a las comunidades de "más recursos", "olvidándose del dogma de que el Estado tiene que reservarse para si por lo menos el 50 por ciento del gasto". Jorquera reivindicó además el peso de la "dispersión y el envejecimiento de la población" en el reparto de recursos.

Es más, el diputado del BNG planteó "pasar de un Estado de las autonomías competitivo a otro cooperativo" apostando por una "relación entre iguales", frente a la "dependencia que nace de la subordinación". "Hay que avanzar hacia la plena autonomía y responsabilización fiscal", enfatizó.

REFORMA FISCAL

Por otra parte, planteó al presidente del Gobierno un "impuesto a las grandes fortunas" con el fin de "incrementar la progresividad en el conjunto del sistema fiscal", exigiendo "un mayor esfuerzo fiscal a los sectores con más recursos". "No es justo que la presión fiscal recaiga sobre todo sobre las rentas de trabajo", agregó.

"No estamos hablando de una crisis que tenga su origen en los elevados costes salariales o del despido", quiso aclarar. Y subrayó: "Las voces que reclaman reformas en esta dirección no pretenden otra cosa que transferir íntegramente a los trabajadores los costes de una crisis que no originaron".

En este sentido, el presidente del Gobierno afirmó que existe una "coincidencia básica" con el BNG sobre la importancia de "hacer economías más productivas". Y dijo compartir que no son los trabajadores los causantes de esta coyuntura "ni deben ser los que más sufran las consecuencias más graves de la crisis".

En materia fiscal, aseguró que para su Gobierno la política de impuestos tiene "una parte de equidad" y otra "instrumental" para combatir la crisis. En ese sentido, cree que la rebaja del Impuesto de Sociedades anunciada ayer es "progresista" porque está "condicionado al mantenimiento del empleo".

NACINALIZAR LA BANCA

Jorquera también propuso una reforma del sistema financiero encaminada a dar mayor operatividad al Instituto Oficial de Crédito (ICO), asemejándolo a una "gran banca pública", o bien nacionalizando "parcialmente" el sector financiero, teniendo en cuenta que "el plan de ayuda a los bancos no ha solucionado el problema". "Pensamos que si se comprometen recursos públicos para la banca, el Estado tiene que tutelar el destino de los fondos", defendió.

Sin embargo, el presidente se mostró contrario a nacionalizar la banca, argumentando que, en ese caso, el Estado pondría en "riesgo" el dinero público. "La banca cuando asume riesgos de pérdidas y las que asumiría la banca pública sería con el dinero de los ciudadanos", explicó Zapatero.

Según explicó, la ayuda al sector financiero para superar la crisis "no es dar dinero a los bancos", sino que se trata de "avalar y prestar" a este sector de la economía como se hace con otros. "De hecho, el Estado tendrá beneficios y cobrará comisiones por esto", apostilló.

DEFENSA DEL SECTOR LÁCTEO

En otro orden de cosas, y en defensa de la economía productiva, Jorquera pidió al Gobierno que incluya como "cuestión prioritaria" en la agenda de la Presidencia española de la Unión Europea el levantamiento del veto que impide recuperar el astillero de FENE para la construcción de buques para la marina civil.

También le instó a que defienda el sector lácteo, "un sector vital" para Galicia y que está al borde de la ruina por la enorme bajada de los precios de la leche en origen", así como a impulsar la "renegociación" de una política de reparto de cuotas, a su entender, "discriminatoria" para los ganaderos gallegos.

En estos dos asuntos, el jefe del Ejecutivo se comprometió a "intentar cumplir los objetivos" aprovechado la presidencia española para lo que el Gobierno "volcará todos sus esfuerzos", haciendo hincapié en que es "sensible" a la problemática del sector lácteo, para el que está desarrollando el Plan de acción integral hasta 2015

Y ante la petición de "un compromiso firme" por parte de Jorquera de un plan de las infraestructuras para Galicia con un "calendario creíble" y una previsión de gasto "que lo hagan posible", Zapatero prefirió dejar este asunto en manos del ministro de Fomento, Pepe Blanco, quien explicará en los próximos días "detalladamente" los plazos y la financiación del AVE a Galicia.

IMPULSO AL GALLEGO

Sobre el impulso del uso del gallego en la Administración, Zapatero expresó su "compromiso" con las lenguas cooficiales del Estado, asegurando su "convicción profunda" de los beneficios de la "pluralidad" del Estado y lamentando que para algunos esta materia sea "objeto preferido de disputa".

Zapatero evocó los efectos "nefastos" del Régimen de Franco al pretender "enterrar" las lenguas propias de las regiones, aunque también quiso advertir ante los posibles "excesos" en la defensa de la lengua propia, algo que a su juicio puede perjudicar el "entendimiento" con una "parte importante de la población".

El diputado del BNG dedicó una parte importante de su discurso a reivindicar el gallego, arremetiendo contra "la ofensiva de los defensores de una España uniforme y excluyente" que presentan "la realidad invertida de un castellano en peligro y objeto de persecución", y exigiendo que se facilite el uso del gallego en la Administración y las Instituciones del Estado

"NO HAY APOYO INCONDICIONAL"

Por último, Zapatero interpretó la disposición de Jorquera para "mejorar la calidad de la democracia y avanzar en el terreno de los derechos cívicos y sociales" como un posible adelanto del apoyo del BNG a futuros proyectos de ley, como el de la reforma del aborto.

Sin embargo, el diputado del BNG quiso aclarar que por su parte "no hay un apoyo incondicional" al Gobierno y reiteró, entre otras, su petición de una política de izquierdas contra la crisis y de un compromiso "claro" con Galicia. Por su parte, Zapatero matizó en su turno de dúplica que sus palabras son "una confesión de simpatía" y reiteró su "voluntad" para "trabajar y llegar a acuerdos".