El partido británico anti-europeo quiere aprovechar el escándalo parlamentario

  • Londres, 21 may (EFE).- El antieuropeo UK Independence Party (UKIP) quiere aprovechar el escándalo de los abusos del dinero público por parte de muchos diputados de los partidos tradicionales británicos, para ganar votos a costa de laboristas y conservadores en las elecciones europeas del próximo 4 de junio en Gran Bretaña.

Londres, 21 may (EFE).- El antieuropeo UK Independence Party (UKIP) quiere aprovechar el escándalo de los abusos del dinero público por parte de muchos diputados de los partidos tradicionales británicos, para ganar votos a costa de laboristas y conservadores en las elecciones europeas del próximo 4 de junio en Gran Bretaña.

El partido confía en repetir su éxito de las elecciones para el Parlamento europeo del 2004, en las que obtuvo un 16 por ciento, superó a los liberales demócratas y logró más de la mitad de los votos conseguidos por laboristas y conservadores, informa hoy el diario "The Times".

Según un sondeo de Populus llevado a cabo hace dos semanas, inmediatamente después del estallido del escándalo parlamentario, sólo un 6 por ciento de los ciudadanos encuestados apoyaba al UKIP, pero unos días después otro sondeo, esta vez de la empresa YouGov, indicó un nivel de apoyo popular del 16 por ciento.

Según el líder del partido, Nigel Farage, aproximadamente un 60 por ciento de sus nuevos simpatizantes son votantes tradicionales del gobernante Partido Laborista.

Entre los candidatos del UKIP al Parlamento Europeo está un conocido aristócrata y miembro de la Cámara de los Lores, el décimo conde de Dartmouth, de 59 años, nieto de la novelista romántica Barbara Cartland e hijo de Raine Spencer, madrastra de Diana, la fallecida princesa de Gales.

Lord Dartmouth podría ser uno de los candidatos beneficiados por el escándalo de la Cámara de los Comunes y tiene grandes posibilidades de ganar un escaño en Estrasburgo, según el periódico.

Otro partido que podría asimismo salir beneficiado es el British National Party (BNP), que además de antieuropeo es anti-inmigrantes, racista y xenófobo.

Su líder, Nick Griffin, ha protagonizado su propio escándalo político al anunciar su asistencia el próximo mes de julio a una fiesta que dará la Reina Isabel II en el jardín del palacio de Buckingham.

Aunque Griffin no ha sido invitado oficialmente, pretende acompañar a su correligionario Richard Barnbrook, concejal del Ayuntamiento de Londres, que sí recibió una invitación colectiva.

Griffin, condenado en 1998 por distribuir material que podía incitar al odio racial, dijo a "The Times" que trataría de acercarse a la Reina para mostrarle que es "un ser humano" y no lleva cuernos.

La invitación a Barnbrook ha suscitado fuertes críticas por parte de algunos eurodiputados y de representantes de organizaciones contra el racismo.