Monago destaca el "consenso" alcanzado en la reforma del Estatuto extremeño y apuesta por su vigencia 25 años o más

MÉRIDA, 20 (EUROPA PRESS)

El presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, destacó hoy el "consenso" alcanzado entre socialista y 'populares' en el texto de reforma del Estatuto de Autonomía de Extremadura que será entregado mañana al presidente de la Asamblea, Juan Ramón Ferreira, para iniciar su tramitación parlamentaria.

En nota de prensa, Monago manifestó su deseo también de que el texto tenga vigencia "como mínimo otros 25 años o más" y que las generaciones futuras "puedan comprobar su eficacia como norma básica de convivencia y desarrollo".

Igualmente, mostró su "satisfacción" por el trabajo realizado por los diputados que han consensuado el nuevo texto del Estatuto de Autonomía de Extremadura. "La Asamblea ha sido la protagonista de la reforma y el consenso la base del trabajo", sentenció el 'popular', que defendió que la cámara legislativa extremeña "debe ser el eje de la vida política y más cuando se trataba de abordar la reforma del Estatuto".

Asimismo, Monago se mostró "orgulloso" de la labor que han hecho los ponentes e indicó que es consecuencia de un "consenso" que "los ciudadanos estaban demandando" porque, según dijo, "eso es lo que quieren los extremeños, puntos de encuentro entre sus responsables políticos".

En ese sentido, hizo referencia a los "puntos de encuentro" que los grupos han encontrado en educación, financiación autonómica y empleo local, y a los que según dijo puedan llegar "próximamente", como en ciencia y tecnología, "siguiendo ese mandato de la ciudadanía extremeña".

"Nos hemos tendido la mano Fernández Vara y yo en nombre del PSOE y el PP pero, en realidad, quien se ha tendido la mano ha sido la sociedad extremeña", resaltó el 'popular', que insistió en que el "consenso" era "especialmente necesario" con la primera norma legal de la Comunidad Autónoma y, también, "porque el Estatuto actual no fue fruto del consenso y este sí".

Finalmente, manifestó su deseo de que el texto reformado "dure, como mínimo, otros 25 años o más" y las generaciones futuras "puedan comprobar su eficacia como norma básica de convivencia y desarrollo".