Morales sigue en huelga de hambre con el debate en el Congreso paralizado

  • La Paz, 10 abr (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, continuó hoy su huelga de hambre en demanda de la ley que permita celebrar elecciones generales este año, pero el debate en el Congreso sobre la norma está paralizado tras el abandono de varios legisladores de la oposición.

Morales sigue en huelga de hambre con el debate en el Congreso paralizado

Morales sigue en huelga de hambre con el debate en el Congreso paralizado

La Paz, 10 abr (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, continuó hoy su huelga de hambre en demanda de la ley que permita celebrar elecciones generales este año, pero el debate en el Congreso sobre la norma está paralizado tras el abandono de varios legisladores de la oposición.

Morales permanece desde ayer en ayuno en el Palacio de Gobierno de La Paz junto con los líderes de los movimientos sociales que le apoyan, en un esfuerzo, según dijo esta mañana a los periodistas, para hacer que la crisis que vive el país "se resuelva de forma pacífica".

Pero a pocos metros de los huelguistas, en el Congreso Nacional, el debate sobre el nuevo régimen electoral se encontraba en suspenso, por la ausencia de buena parte de los legisladores opositores.

Este abandono se produjo ayer tras aprobarse en primera instancia (no definitiva) la ley electoral.

La sesión se desarrolló en medio de la polémica, ya que el presidente del Parlamento y vicepresidente del Gobierno, Álvaro García Linera, llamó a votar a mano alzada de forma sorpresiva cuando muchos parlamentarios de la oposición estaban ausentes.

Hoy, el senador opositor Carlos Borth, uno de los interlocutores para consensuar la ley electoral, afirmó que no se reanudará la sesión del Congreso hasta que no se restablezca la comisión negociadora, a fin de cerrar definitivamente un acuerdo sobre el texto.

Según sus cálculos, y teniendo en cuenta la celebración de la Semana Santa, es poco probable que el debate se reanude antes del próximo lunes.

La nueva Constitución de Bolivia, aprobada en referendo el 25 de enero y promulgada el 7 de febrero, encomienda al Congreso Nacional aprobar en un plazo de 60 días, que expiró el miércoles, un régimen electoral transitorio para celebrar comicios generales el próximo 6 de diciembre, fecha también fijada en la Carta Magna.

La oposición rechaza el proyecto que ha presentado el oficialismo porque cree que favorecería la reelección de Morales en diciembre.

Una de las principales controversias es el padrón electoral. Los opositores exigen que se confeccione uno nuevo, porque dicen que el actual contiene irregularidades y que propiciará el fraude a favor del actual presidente.

Sin embargo, el Gobierno cree que este argumento es una "bandera política para poner en riesgo la realización de las elecciones", según dijo hoy el ministro de Autonomías, Carlos Romero, el "negociador" del Gobierno en la comisión de concertación del Congreso.

La reserva de un cupo de escaños en el Legislativo para los sectores indígenas del país y la posibilidad de que los emigrantes bolivianos voten por primera vez son los otros dos asuntos que enfrentan a oficialistas y opositores.

A pesar de la compleja situación que se vive en el Congreso, las dos partes en conflicto han conseguido consensuar hasta 27 artículos del proyecto de ley, pero quedan once temas pendientes.

Concretamente, ha habido acercamientos en la posibilidad de revisar parte del padrón electoral, en la regulación del voto en el exterior y en las circunscripciones especiales indígenas, entre otros.

De lograrse un texto consensuado, todavía deberá debatirse en el Congreso en detalle (artículo por artículo) para la aprobación definitiva de la ley.

Ante esta situación, Evo Morales pidió hoy que se estudien medidas disciplinarias para sancionar, en el marco de la nueva Constitución, a los parlamentarios que "abandonan o huyen" de las sesiones del Congreso.

La huelga de hambre que ha emprendido el gobernante para exigir la aprobación de la ley electoral está siendo secundada por otras mil personas en todo el país.

Pero el presidente boliviano solicitó hoy a los huelguistas que abandonen el ayuno hasta después de Semana Santa, porque su deseo, dijo, es que todas estas personas pasen estos días de fiesta "con sus familias en paz".

No obstante, aseguró que tanto él como los líderes sociales que le acompañan en el Palacio de Gobierno mantendrán la huelga de hambre iniciada a las 10.00 hora local (14.00 GMT) del jueves.